Internacionales
Viernes, 17 de Abril del 2015

Conozca el primer supermercado de consumo sostenible en el mundo

La filosofía del local alemán ‘Original Unverpackt’ se basa en producir el mínimo de basura posible.

Tener conciencia ecológica debería de ser una imposición dado que la mayoría de las grandes multinacionales pasan del tema.

Original Unverpackt (Embalaje Original) es el proyecto de dos jóvenes emprendedoras, Milena Glimbovski y Sara Wolf, que han decidido apostar por conceptos como el de ‘basura cero’ y ‘slow food’ con la firme intención de crear una línea de supermercados completamente comprometida con el medio ambiente, donde no se utiliza packaging.

Aunque el reciclaje y esfuerzos más eficientes por tratar los residuos de los envases han hecho mella en la cantidad de basura que se va a los vertederos, todavía producimos mucha basura y más de la que es sostenible, indica la web diarioecologia.com.

¿Y qué si pudiéramos eliminar los residuos producidos por envases de alimentos incluso antes de ponerlos en nuestro carrito de la compra?

Esa es la idea detrás de Unverpackt original, un concepto de supermercado sin desperdicios en Alemania, que lleva las cosas a un territorio de “cero residuos” al alentar a los consumidores usar contenedores reutilizables.

Las dos jóvenes decidieron poner manos a la obra y lanzaron una campaña en el sitio de Crowdfunding Startnext para reunir donaciones de dinero para materializar la idea, y excedió todas las expectativas doblando sus metas de 45000 euros.

“Se trata del primer supermercado que no utiliza envases desechables. Ninguno. Proponemos que comprar de esta forma sea una opción más dentro de un centro comercial. Una alternativa real. Queremos remodelar el concepto de hacer la compra” comentan Milena Glimbovski y Sara Wolf creadoras de tan ecológico proyecto en el mercado alemán.

¿Cómo funciona?

La propuesta es sencilla: todos los productos a la venta en Original Unverpackt están disponibles en enormes expendedores de los que los clientes pueden coger las cantidades exactas que desean y llevárselas en recipientes que habrían traído de sus propias casas.

De este modo, según Glimbovski y Wof, no sólo no se generan residuos de ‘packaging’, sino que además se consume de forma mucho más responsable, adquiriendo sólo lo que se necesita.

Por supuesto, la ausencia de envoltorios no quiere decir que desaparezca toda la información sobre las características, composición y procedencia de lo adquirido al peso. Todo ello queda recogido en los expendedores.

Además, las propietarias de Original Unverpackt aseguran que sus instalaciones han sido construidas en colaboración -y con asesoramiento- de las autoridades sanitarias correspondientes.

Mientras que el concepto es parecido al de las cooperativas alimenticias, Original Unverpackt funcionará a gran escalara y no venderá absolutamente ningún envoltorio para un solo uso o bienes pre embalados.

Como ellas dicen: “No encontrarás un sinfín de marcas para cada producto porque uno, cuando es el correcto, es suficiente”.

Este concepto no solo está diseñado para reducir la contaminación de los envases, sino también de los residuos alimenticios. Ya que de este modo, los compradores pueden comprar más inteligentemente y solo adquirir lo que realmente necesitan.

Un modelo de negocio como éste también podría permitir un mayor control al pedir solo cantidades realistas basadas en la demanda.

“Cada producto ha sido cuidadosamente seleccionado y probado por nosotras”, explica Wolf  “por lo tanto son buenos, pero queremos que el cliente pueda elegir los que considere de un precio más razonable. Además muchos de los alimentos provienen de la misma región donde se venden, así se economiza su precio y se reduce la necesidad de embalaje en el transporte”.

Y es que las promotoras de Original Unverpackt abogan por recuperar el placer por llenar la cesta de la compra.

Hoy en día, hay un sector del mercado alemán interesado en consumir productos bio, de comercio justo y regionales. Este es el público objetivo de “Original Unverpackt”.

Además, en Alemania ya existen otras experiencias de este tipo, como la tienda “Biosphäre” en el barrio berlinés de Neukölln, en la que se pueden comprar cereales, harina o polvo para la lavadora al peso. También hay otra tienda llamada “Unverpackt” en la norteña ciudad de Kiel y una empresa que se ha especializado en crear los contenedores que estas tiendas necesitan para vender sus productos sin envases, “Unverpackt Einkaufen”.

Para ver el video ingresa aquí: http://goo.gl/FxK9Cf

Esta nota es auspiciada por:

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