Internacionales
Martes, 12 de Agosto del 2014

Crece el negocio de los ‘Food Trucks’ en Bogotá

Debido a que es más rentable tener un camión que pagar arriendo.

Los camiones de comidas rápidas, mejor conocidos como ‘Food Trucks’, se han apoderado de Bogotá.
El hecho de no tener que pagar arriendo en un local es el principal motivo que está disparando el crecimiento de este negocio.

Hoy, hay más de 30 vehículos estacionados, rodando por diferentes zonas de la ciudad o asistiendo a eventos especiales, contratados por empresas privadas o estatales.

La analista inmobiliaria, Karen Castillo, manifestó que en sectores de Bogotá como la Zona T, la calle 85 o el Parque de la 93, el precio del metro cuadrado para locales comerciales, en un edificio de oficinas, está entre $120.000 y $180.000. Resaltó que en centros comerciales, esa cifra es de $300.000 o $600.000.

La Asamblea Colombiana de Food Trucks es el ente encargado de la operación de los camiones, que aunque todavía no está constituido legalmente, ya cuenta con 30 vehículos de personas jurídicas y naturales.

Los dueños de los negocios han tenido dificultades con las autoridades por estacionarse en las calles, así que seis marcas decidieron alquilar un parqueadero privado en la calle 81 con carrera 13, donde trabajan actualmente.

Los platos de comida que ofrecen estos sitios móviles son de rápida preparación y sus precios no superan los $50.000. Ofrecen menú nacional e internacional. Delgado comentó que no cobran mucho dinero por los productos que ofrecen porque al no pagar arriendo, los costos de producción y mantenimiento bajan.

Para Andrés Mayorga, experto en consumo, comentó que “es una tendencia que está creciendo. Son negocios que cuentan con facilidad de movilización, atención inmediata y bajo precio, por eso le gustan al público”.

Gorila fusión, platos de México y Asia

Luis Tobian es el dueño de FTC (Food Trucks de Colombia), empresa que ya tiene cuatros camiones, con diferentes marcas en Bogotá. Gorila Fusión es una de ellas, un carrito que ofrece una combinación entre platos mexicanos y asiáticos.

El negocio, que tuvo una inversión de $80 millones, está operando desde noviembre. Ofrece combos entre $15.000 y $18.000 y se encuentra en un parqueadero, que alquilaron, en la calle 81 con carrera 13.

I love Choripan: 8 años en el mercado

I love Choripan lleva 8 años en el mercado. “El negocio empezó con dos locales, sin embargo, no nos funcionó. Por eso decidimos tener un camión para ofrecer nuestros productos. Es más rentable”, dijo Alejandro Albán, dueño de la firma.

Durante los días hábiles, I Love Choripan tiene ventas por más de $600.000. También asisten a eventos, los contratan para conciertos, festivales, ciclovías, entre otros. Los precios de los productos que ofrece este vehículo están entre $10.000 y $18.000. En su menú se incluyen sándwich y arepas con chorizo.

Yogui Juice ofrece comida saludable

Yogui Juice es otra de las marcas de la empresa FTC. Están ubicados en la calle 81 con carrera 13 en Bogotá. En su menú se destacan las ensaladas, y en cuanto a las bebidas, los batidos.

El negocio, que tuvo una inversión cercana a $90 millones, logra ventas por $500.000 en días hábiles. Sin embargo, el 60% de sus ingresos proviene de eventos que realiza con empresas privadas y públicas, donde en un solo día obtienen más de $1.000.000 en facturación.

Bacon Street ofrece comida mundial

Este negocio, que tuvo una inversión de $50 millones, está en operaciones desde septiembre del año pasado. En su menú, ofrece platos provenientes de diferentes países del mundo, la especialidad es el poutine de Canadá, que mezcla papas fritas, queso y salsa de carne. Los precios de los platos de Bacon Street oscilan entre $11.000 y $22.000. Abren de lunes a domingo y están ubicados en la calle 81 con carrera 13.

The picnik opera en el parque Versalles

The Picnik es un negocio que ofrece comida wok. Otorga bases de arroz o verduras y el cliente debe escoger la proteína, una salsa para acompañar y una bebida. También ofrecen mazorcada thai.

Héctor Delgado, dueño The Picnik, explicó que es más rentable tener un camión que pagar arriendo. “Lo intenté teniendo locales en la calle 93, pero mensualmente debía pagar casi que la inversión total de mi food truck, es decir, $70 millones”.

La marca está operando desde hace seis meses y su ubicación es el Parque Versalles, en el barrio Mazurén. La inversión del negocio fue de $70 millones y las ventas diarias se acercan a $300.000. El camión de The Picnik cuenta con dos empleados.

“El hecho de no tener que pagar arriendo hace que el negocio funcione bien y sea rentable. Así podemos ofrecerle a nuestros clientes precios económicos y más variedad de productos” sostuvo Delgado.

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