Internacionales
Domingo, 18 de Octubre del 2009

El equipo para la farmacia rentable

En principio es muy importante que todos los integrantes del equipo tengan claro cuales son los objetivos de la farmacia en esta etapa, como en todas las que componen el proceso hacia la mejora de la rentabilidad.

Ahora que conocemos los elementos que componen la herramienta, veamos cuales son las condiciones que permiten su aplicación.

En principio es muy importante que todos los integrantes del equipo tengan claro cuales son los objetivos de la farmacia en esta etapa, como en todas las que componen el proceso hacia la mejora de la rentabilidad.

Algunos propietarios se muestran reacios a abrir esta información a sus colaboradores, lo cual es un error común que impide a la gente comprometerse a fondo con el objetivo del equipo. La sugerencia para solucionar este tema es implementar un sistema que permita compartir beneficios en la medida que corresponda, comunicarlo abiertamente y plantearlo como un estímulo para mejorar la productividad mediante la motivación. Esta no es una propuesta infalible, siempre habrá colaboradores insatisfechos, pero el resultado final cuando se involucra en los resultados a la gente suele ser positiva para el

conjunto. Hay que tener claro que la insatisfacción de aquellos a quienes “nada les viene bien”, usualmente tiene que ver con su propia insatisfacción. Es la clase de personas a la que nada le alcanza y lo manifiestan en la mayoría de los planos de su vida, no es un problema generado por nuestra farmacia. Es posible conversar con ellos sobre esto intentando que se sumen al cuadrante positivo y seguir adelante con la satisfacción de la mayoría. 

También es positivo compartir estrategia, el “cómo vamos a hacer para lograrlo”. Aquí el propietario puede usar el método tradicional (determinar por sí solo) o el método actual, consistente en abrir una instancia de consulta a su equipo. Esto no quiere decir que haya que decidir algo de lo que ellos proponen, pero sí es aconsejable dar el espacio para que todos propongan y luego decidir. Imprescindible que tanto este mecanismo como las decisiones sean comunicadas claramente.

Así, naturalmente, entendendemos que para comprar mejor necesitamos de nuestros colaboradores, compradores y no compradores. Todo el soporte para nuestro/s comprador/es vendrá de otros compañeros de tareas que brindarán la información necesaria sobre la que se armará la estrategia: ingresando mercadería, actualizando stock y percibiendo necesidades y tendencias del público en  mostrador y góndolas se colabora también con la aplicación práctica de la Compra Inteligente.

 En síntesis, la Compra Inteligente® es la herramienta inicial del proceso de mejora de la rentabilidad.

  •  Permite obtener la mayor cantidad de puntos que, combinadas con las otras herramientas que describiremos en el Curso, se trasladarán al final del proceso de cual resultará la ganancia o rentabilidad que buscamos;
  • Requiere fijarse un objetivo de rentabilidad y una estrategia para alcanzarlo;
  • El mix de compra debe definirse de acuerdo a las necesidades detectadas en nuestro público y a las mejores condiciones ofrecidas por los proveedores;
  • Es conveniente encarar la compra con criterios flexibles para tener una visión amplia de la oferta y negociar a beneficio de la farmacia.
  • Su aplicación mejora cuando todo el equipo colabora desde su función;
  • Es recomendable comunicar adecuadamente.

 Hemos analizado una herramienta clave para el negocio. A medida que avanzamos en su aplicación comienzan a surgir necesidades relacionadas con el management, o sea la habilidad para gestionar tanto los recursos técnicos como el capital humano, la parte viva de la farmacia. La forma de utilizar la comunicación, por ejemplo, comienza a tener importancia en los resultados que buscamos. Más adelante profundizaremos en su importante contribución en el curso del negocio.

 Por ahora recordemos que las farmacias que aplican la Compra Inteligente cambian su actitud pasiva de “ver a fin de mes cuanto quedó en el bolsillo” por la de “quiero que me quede un diez por ciento en el bolsillo”.

 Finalmente, les propongo que realicen el ejercicio de trasladar lo que vimos hasta ahora a la realidad de su propia farmacia. Vean si encuentran diferencias y surgen necesidades de consulta. En cuarenta y ocho horas tendrán una primera respuesta sintética y aclaratoria  a la consulta.

 En la próxima entrega veremos cómo continúa el proceso que nos acerca a lograr nuestro aumento de la rentabilidad.

 Hasta entonces,

 Saludos!

Jorge

 

 

 

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