Internacionales
Viernes, 25 de Abril del 2014

Ikea sufrió la mayor caída de ventas desde que llegó a España

La cifra de negocio de Ikea Ibérica se redujo el 6% en 2013.

La recaída de España en la recesión ha pasado factura a Ikea, el gigante sueco del mobiliario y la decoración.

Las ventas de Ikea Ibérica cayeron un 6% en el ejercicio 2013, cerrado el 31 de agosto, hasta 1.070,7 millones. Es el mayor descenso desde que la multinacional aterrizó en España, tras años de crecimiento meteórico que se frenaron con la llegada de la crisis.

En 2013, a la escasez de aperturas se ha unido la fuerte caída de ventas en las tiendas antiguas. La facturación anual cae el nivel más bajo desde 2007. El ejercicio 2009,  en el que la empresa dice que sufrió una ligera caída de la facturación, no es comparable porque fue solo de ocho meses.

Las ventas solo crecieron en Barcelona, pues la firma abrió una nueva tienda el pasado ejercicio en Sabadell. Eso permitió un aumento del 2,2% en la provincia, hasta 289 millones. Madrid sigue siendo el primer mercado de IKEA Ibérica con 297 millones pese al recorte del 8,9% en las ventas.

Las mayores caídas las sufrieron IKEA Ibérica en La Coruña (-15,3%, hasta 50,9 millones), Asturias (-12,6%, hasta 39,1 millones), Jerez (-12,3%, a 37 millones) y Sevilla (-12%, hasta 73 millones). Las cifras no incluyen las ventas de Ikea Norte, que desarrolla su actividad en la tienda de Baracaldo, ni otras filiales del grupo en España que no venden al público.

La mayor caída de la facturación se produjo en muebles y restaurantes, del 6,3%, hasta 1.070,7 millones de euros, mientras que los restaurantes, cuya aportación al total es muy inferior, resistieron algo mejor, con una caída del 4,6%, hasta 47,5 millones.

Aunque Ikea Ibérica hizo un ejercicio de contención de los gastos de personal y otros costes de explotación, el resultado cayó con fuerza lastrado por algunos factores extraordinarios, sobre todo de carácter fiscal.

En 2012, el grupo revirtió una provisión de 10,9 millones por actas de inspección de los años 2003 a 2005 después de que el Tribunal Económico Administrativo Central diese la razón la compañía al declarar prescritos los ejercicios objeto de liquidación y anulase por tanto las reclamaciones de Hacienda.

En enero de 2013, la agencia levantó actas por impuestos de los años 2005 a 2009, parte de las cuales fueron aceptadas por la compañía y parte firmadas en disconformidad, pero de baja cuantía.
Pero, además, en el pasado ejercicio, Ikea Ibérica realizó una dotación de 5,5 millones, que también castigó el resultado, por las resoluciones sobre el aprovechamiento fiscal de las sociedades de propósito especial.

Ikea explica que varias asociaciones de interés económico en las que mantuvo inversiones utilizaron el sistema de arrendamiento fiscal (tax lease) que fue declarado en julio del año pasado ayuda de Estado ilegal por la Comisión Europea. Pese a la provisión realizada, Ikea asegura que aún no está fijado el importe de las ayudas a recuperar ni el método de devolución.

Con la caída de ventas más los extraordinarios, el beneficio de Ikea Ibérica se redujo un 44% el pasado año, hasta 46 millones de euros. La filial española del grupo sueco destinó 40 millones a pagar un dividendo a su matriz.

La filial española ha reducido drásticamente su deuda con bancos (de 112,5 a 6,4 millones) al amortizar un crédito de 100 millones de ING. Ikea Ibérica tenía la posibilidad de pagar el crédito con acciones. Para ello, realizó una valoración de la compañía que estableció el “valor razonable de mercado” en 900 millones de euros (295,76 euros por acción). La empresa, sin embargo, optó por pagar la deuda en metálico.

[post-views]
Suscríbete al boletín y recibe el mejor contenido en tu correo.

Benchmark Email