Las empresas del sector consumo registran retrocesos en bolsa tras el aumento en el precio de las bencinas, en un contexto donde los costos operativos se ven presionados por factores inflacionarios. En este escenario, Falabella concentra la mayor caída entre los retailers, reflejando la reacción del mercado ante un entorno más exigente. La evolución de su acción responde a elementos internos y externos que influyen en su desempeño. Este comportamiento evidencia la sensibilidad del rubro frente a variaciones en insumos clave.
Desde el 17 de marzo, la acción de la compañía bajó de 6.280 pesos chilenos (US$ 6,98) a 5.370 pesos chilenos (US$ 5,97), lo que implica una caída de 14,2%. Este movimiento coincidió con la salida de Enrique Ostalé de la presidencia del retailer, marcando un cambio en la conducción de la firma. En su reemplazo asumió Fernando de Peña, exgerente general de Mallplaza. Ambos factores se reflejan en la evolución bursátil observada en ese periodo.
Impacto del alza de combustibles en el retail
El mercado atribuye este desempeño al incremento de la inflación impulsado por el encarecimiento del petróleo en medio de la guerra en Medio Oriente. A nivel local, los cambios en el MEPCO intensificaron este efecto, generando uno de los mayores aumentos recientes en el precio de las bencinas. Esta situación elevó los costos en distintas etapas de operación del sector retail. El impacto se concentra especialmente en distribución y logística.
“Los 370 pesos chilenos (US$0,41) que anunció el Gobierno tienen un efecto en los costos de toda la cadena de valor en el sector retail, especialmente en distribución y logística. Además, esto viene acompañado de un escenario externo cargado de volatilidad y alzas en el tipo de cambio”, explicó el subgerente de Estudios en BCI, Marcelo Catalán. El análisis vincula el alza del combustible con mayores costos operativos. También incorpora el efecto de variables externas en el desempeño del sector.
Analistas señalan que Falabella enfrenta este contexto con menor diversificación frente a otros retailers debido al bajo peso de su negocio de supermercados. Este segmento, asociado al consumo básico, suele ofrecer mayor estabilidad en escenarios inflacionarios. Sin embargo, su limitada participación reduce ese efecto de cobertura. Como resultado, la empresa queda más expuesta a este tipo de coyunturas.
Cambios en el directorio y nueva etapa de Falabella
Tras tres años, la compañía concretó una reorganización de su directorio, proceso que se venía desarrollando en los últimos meses. La modificación se oficializó en la junta ordinaria de accionistas, marcando el inicio de una nueva etapa. En ese contexto, Fernando de Peña se incorporó al directorio con respaldo transversal. Su llegada lo perfila como futuro presidente de la mesa.
El ingreso de De Peña ocurre tras el término del pacto de accionistas, lo que da paso a una estructura distinta en la toma de decisiones. Con este cambio, los bloques tradicionales comienzan a perder protagonismo dentro de la empresa. Las decisiones avanzarán bajo una lógica más amplia y consensuada entre sus integrantes. Este ajuste redefine la dinámica interna del gobierno corporativo.
Según informó el medio chileno Diario Financiero, la renovación incluye nuevos integrantes en esta fase estratégica. Entre ellos figura Tomás Müller Benoit, quien representará directamente a su familia. También se suma Juan Pablo del Río Goudie, en reemplazo de su hermano José Luis del Río. Estos cambios reflejan la transición en la composición del directorio.
Carolina Schmidt se incorpora en representación de las AFP, sumando este rol a su participación en directorios como CAP, Engie Chile e Imagina. Su ingreso forma parte del proceso de reestructuración del gobierno corporativo de la compañía. Con estos movimientos, Falabella redefine su estructura interna en medio de un entorno económico complejo. El nuevo directorio asume funciones en un escenario marcado por presiones externas.












