El 29 de enero de 2025, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez dará un salto hacia la modernidad con la inauguración de un nuevo y avanzado terminal ubicado frente a la avenida Morales Duárez. Este hito marcará también el cierre del actual terminal, situado frente a la avenida Faucett, para vuelos comerciales.
El cambio responde a la saturación operativa del actual terminal, cuya capacidad diseñada para 15 millones de pasajeros anuales ha sido superada con creces, alcanzando una demanda de 24 millones de pasajeros.
“El nuevo terminal iniciará con una capacidad de 30 millones, que se ampliará a 40 millones al año siguiente, y con la posibilidad de llegar a 60 millones en el futuro”, detalló el ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, durante su intervención en la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso.
El futuro del terminal actual
El ministro Pérez Reyes adelantó que se está trabajando en un Plan Maestro de Desarrollo para definir los nuevos usos del actual terminal. En el corto plazo, la infraestructura será destinada para oficinas de instituciones estatales como Migraciones y la Policía Nacional del Perú (PNP).
A mediano y largo plazo, el ministro planteó una visión más ambiciosa: el actual terminal podría convertirse en un segundo terminal del Jorge Chávez cuando la nueva infraestructura alcance su máxima capacidad de 60 millones de pasajeros. Sin embargo, este proyecto implicará una reconstrucción total.
“Habrá que demoler el actual terminal para construir una nueva infraestructura que cumpla con los estándares de un aeropuerto moderno. Es una obra que se llevará a cabo en el largo plazo”, puntualizó Pérez Reyes.
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¿Una oportunidad perdida en 2022?
El actual debate sobre el uso futuro del terminal revive una propuesta de 2022, cuando Lima Airport Partners (LAP), concesionaria del Jorge Chávez, planteó la operación simultánea del actual y el nuevo terminal. Según LAP, esta estrategia habría permitido atender la demanda mientras se construía una infraestructura más amplia.
No obstante, el MTC rechazó esa propuesta, argumentando que dividir las operaciones nacionales e internacionales en dos terminales generaría confusión para los pasajeros y tiempos de traslado más largos. Como resultado, se mantuvo el plan original: operar exclusivamente con el nuevo terminal a partir de 2025.
Un nuevo capítulo para el Jorge Chávez
Con la apertura del nuevo terminal, el Jorge Chávez aspira a convertirse en un hub regional competitivo, preparado para atender una demanda creciente. Sin embargo, la existencia de un segundo terminal en el largo plazo ofrece una solución estratégica para expandir la capacidad del aeropuerto y optimizar las operaciones.
Por ahora, el futuro del actual terminal está en manos del Plan Maestro de Desarrollo, que deberá equilibrar necesidades inmediatas y planes a largo plazo, asegurando que esta histórica infraestructura continúe sirviendo al país en su transición hacia una nueva era aeroportuaria.












