Anta Sports, el gigante chino del equipamiento deportivo, ha firmado un acuerdo para adquirir el 29,06 % de la firma alemana Puma. La transacción implica la compra de más de 43 millones de acciones a un precio de 42 dólares por cada título. El monto total de la operación asciende a 1.500 millones de euros, equivalentes a aproximadamente US$ 1.800 millones, que serán desembolsados íntegramente en efectivo.
Con este movimiento, la compañía asiática se posiciona oficialmente como el accionista principal del fabricante de artículos deportivos. La participación adquirida pertenecía anteriormente a Artémis, la sociedad holding controlada por la familia Pinault, dueña también del grupo francés de lujo Kering, quien llego a poseer una participación mayoritaria de 86%.
Los Pinault obtuvieron estas acciones en 2018, cuando Kering decidió centrar sus esfuerzos estratégicos exclusivamente en el mercado del lujo. Sin embargo, la familia ya había calificado previamente su inversión en la marca Puma como un activo de carácter no estratégico. Este acuerdo finalmente acelera la concentración en el competitivo segmento del equipamiento deportivo mundial.
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La compra confirma un interés que ya había sido adelantado por diversos medios de comunicación a comienzos de este mismo año. Aunque inicialmente las negociaciones se enfriaron por discrepancias en la valoración, Anta logró finalmente asegurar la financiación necesaria. Otras empresas del sector, como Adidas y la china Li Ning, también figuraron como potenciales compradores de la firma germana. Finalmente, la oferta de 35 euros por acción permitió concretar el traspaso del capital alemán.
El futuro de Puma bajo una nueva dirección
Desde Anta explican que esta adquisición representa un paso crucial en su estrategia basada en la globalización y un enfoque multimarca. El grupo chino considera que las categorías deportivas de Puma son muy complementarias a su actual negocio especializado. Mientras que Anta lidera el mercado en China y posee presencia en Oriente Medio, Puma posee una trayectoria sólida en Europa. Esta complementariedad geográfica permitirá a ambas compañías fortalecer su distribución a nivel internacional.
Anta no es un novato en adquisiciones internacionales, ya que opera marcas como Fila, Descente y Kolon Sport, entre otras. Además, la empresa china es el principal accionista de Amer Sports, propietaria de firmas icónicas como Salomon y Wilson. Al cierre del ejercicio 2024, el grupo reportó ventas por más de 8.978 millones de euros, un incremento del 13,6 %. Sus beneficios netos también experimentaron un crecimiento notable, alcanzando los 2.153 millones de euros anuales.
La entrada de Anta ocurre en un momento de reestructuración para Puma, que busca reactivar sus ventas y la confianza inversora. La marca alemana ha enfrentado presiones externas por el debilitamiento de la demanda y lanzamientos que no cumplieron las metas. El nuevo consejero delegado, Arthur Hoeld, ha diseñado un plan centrado en el alto rendimiento y la disciplina de costes. Se espera que este nuevo respaldo accionarial ayude a relanzar el atractivo de la firma.
Para que la operación se concrete definitivamente, aún se requieren diversas autorizaciones de competencia y aprobaciones regulatorias en China. Asimismo, los accionistas de Anta deberán dar su visto bueno final durante una junta general extraordinaria convocada para tal fin. Una vez que se cumplan estos requisitos legales y administrativos, se procederá al cierre oficial de la transacción comercial. El mercado observa con atención este cambio de mando que redefine el mapa del deporte global.












