El Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina registró una contracción del 1,7% interanual durante el segundo trimestre de 2024, lo que refleja una desaceleración de la caída en comparación con el desplome del 5,2% del primer trimestre. No obstante, los números acumulados de la primera mitad del año son preocupantes, con un retroceso total del 3,4%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Este desempeño negativo en el PBI desestacionalizado también se reflejó en una caída del 1,7% respecto al trimestre anterior. Con esta cifra, Argentina suma cuatro trimestres consecutivos de decrecimiento, lo que confirma la permanencia del país en recesión. Desde el tercer trimestre de 2023, la economía ha encadenado descensos continuos, con caídas del 2,3% en el último trimestre de 2023 y del 2,2% entre enero y marzo de 2024.
Sectores en declive
El análisis sectorial del segundo trimestre muestra que algunos de los sectores más afectados fueron la construcción, la industria manufacturera y el comercio. Estos sectores registraron caídas del 22,2%, 17,4% y 15,7%, respectivamente, en comparación con el mismo periodo del año anterior. En el caso de la construcción, el impacto fue especialmente fuerte debido al freno de la obra pública financiada por el Estado, una medida adoptada por el gobierno para reducir el déficit fiscal.
La industria manufacturera y el comercio, por su parte, sufrieron una disminución significativa como resultado de la contracción del consumo interno, provocado por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Otros sectores como la intermediación financiera (-9,8%), los impuestos netos de subsidios (-6%) y los servicios comunitarios (-4,3%) también reportaron caídas importantes.
Además, sectores como los hoteles y restaurantes (-4,5%), las actividades inmobiliarias (-1,2%) y la administración pública (-0,8%) también registraron una baja en su actividad económica durante el trimestre.
A pesar de la recesión generalizada, el sector agrícola experimentó un crecimiento interanual del 81,2%, impulsado por la recuperación tras la sequía que golpeó al país en 2023. Este crecimiento aportó un 5,09% al PBI total, compensando en gran medida la caída en otros sectores. Además del agro, otros sectores que mostraron un crecimiento positivo incluyeron la pesca (41,3%), la minería (6,6%), el servicio doméstico (3,7%), y los servicios de electricidad, gas y agua (2,8%).
Pronósticos para Argentina
Las perspectivas para lo que resta del año no son alentadoras. Según proyecciones de organismos internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el PBI argentino podría caer alrededor del 3,2% en 2024. En particular, el BBVA ha presentado el pronóstico más pesimista, anticipando una contracción del 4%. A nivel interno, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de Argentina proyecta una caída del 3,8% para el cierre del año.
A pesar de la proyección de una caída del 3,8% para este año, el gobierno argentino prevé una recuperación para 2025, con un repunte del 5%. Sin embargo, el comportamiento dispar de la economía por sectores, sumado a la incertidumbre política y financiera, genera dudas sobre la capacidad de Argentina para superar la recesión en el corto plazo.













