Argentina logró en junio pasado encadenar seis meses consecutivos con superávit fiscal primario y también con saldo positivo en el resultado financiero, algo que en este último caso no se registraba desde 2008 y que se da gracias al severo plan de ajuste puesto en marcha por el presidente Javier Milei.
“El sector público nacional registró seis meses consecutivos de excedente financiero por primera vez desde el 2008, acumulando en el año un superávit luego de intereses equivalente a aproximadamente 0,4 por ciento del PIB (…) de esta forma se continúa consolidando el ancla fiscal del programa de gobierno”, informó la cartera económica a través de un comunicado.
Según fuentes oficiales, Argentina registró en junio un superávit fiscal primario de 488.569 millones de pesos (529 millones de dólares), en contraste con un déficit de 611.742 millones de pesos en el mismo mes de 2023.
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Resultados financieros
Según los datos, el resultado financiero (incluye el pago de servicios de deuda) fue en junio positivo por 238.189 millones de pesos, frente a un déficit en igual mes del año pasado por 708.603 millones de pesos. Cabe resaltar que en el primer semestre, Argentina logró acumular un superávit primario de 6,9 billones de pesos, frente a un déficit en el mismo período de 2023 de 1,8 billones de pesos.
En tanto, el superávit financiero acumulado en la primera mitad del año asciende a 2,57 billones de pesos, frente a un saldo negativo en el primer semestre de 2023 de 3,1 billones de pesos. El cambio de tendencia observado en el primer semestre de este año obedece al severo plan de ajuste fiscal puesto en marcha por Milei tras su llegada al Gobierno en diciembre pasado.
“Es la primera vez desde 2008 que se alcanzan seis meses consecutivos de superávit financiero”, destacó el Gobierno. De acuerdo a los datos oficiales, en el primer semestre el sector público nacional acumuló un superávit primario equivalente al 1,1% del PIB y un superávit financiero del 0,4 % del PIB. Además, en la primera mitad del año el gasto primario acumuló una reducción de 32 % en términos reales.
Las mayores caídas reales se dieron en los gasto de capital (-82 % interanual), las transferencias corrientes discrecionales a las provincias (-75 %) y en otros gasto corriente (-43 %.). En tanto, los subsidios económicos -que incluyen los energéticos- se redujeron en un 43 % interanual en términos reales, a pesar de las bajas temperaturas registradas desde mayo y de que los cambios en los cuadros tarifarios de energía eléctrica y gas en junio no impactaron en los números fiscales de ese mes.













