Las expectativas de inflación a 12 meses de los analistas económicos y del sistema financiero experimentaron una reducción al cierre de diciembre de 2025. Según las fuentes, este indicador descendió hasta situarse en un 2,13%, consolidando una tendencia favorable para el país. Este resultado fue comunicado oficialmente por el BCR, resaltando la estabilidad de los precios en el mercado nacional. La cifra refleja un entorno de confianza renovada para la economía peruana.
Con respecto a este comportamiento, el ente emisor brindó una declaración clave sobre la situación actual del país. En sus palabras: “Así, las expectativas inflacionarias se mantienen dentro del rango meta del Banco Central de Reserva, consolidando la confianza en que la inflación seguirá anclada en niveles bajos”. Esta afirmación refuerza el éxito de la política monetaria implementada para controlar el incremento de los precios.

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Proyecciones para los años 2026 y 2027
Durante diciembre de 2025, todos los agentes económicos lograron mantener sus proyecciones dentro del rango meta establecido para los próximos periodos fiscales. Para el año 2026, las expectativas inflacionarias se ubican ahora en un rango que fluctúa entre el 2,10% y el 2,20%. Esta estabilidad se debe a una revisión a la baja realizada por cada tipo de agente.
En cuanto al panorama para el año 2027, las fuentes señalan que los agentes esperan que la inflación se sitúe entre el 2,20% y el 2,30%. Este rango se ha mantenido similar a lo observado en los meses anteriores, demostrando una consistencia en las previsiones a largo plazo. La permanencia dentro de estos límites es fundamental para garantizar un crecimiento económico sostenible en el tiempo.

Los analistas económicos fueron los más optimistas al reducir sus expectativas para el año 2026 de un 2,20% a un 2,10% entre noviembre y diciembre. Por su parte, el sistema financiero también ajustó sus proyecciones a la baja, pasando del 2,20% al 2,15% en el mismo periodo evaluado. Estas variaciones demuestran un consenso técnico sobre la moderación de las presiones inflacionarias globales y locales.
Finalmente, las entidades no financieras mantienen una visión cautelosa pero positiva, esperando que la variable inflacionaria se ubique en un 2,20%. Esta alineación general de los agentes bajo el umbral meta es un indicador de salud macroeconómica para el Perú. El control de estas expectativas permite que tanto empresas como familias planifiquen su futuro financiero con mayor seguridad.












