El Banco Mundial aprobó el pasado 15 de octubre la primera fase de un ambicioso programa de modernización de la movilidad urbana en Lima, que tendrá una duración de 10 años y busca mitigar los graves problemas de tráfico y contaminación que afectan a la ciudad. En esta etapa inicial, se destinarán US$ 150 millones para financiar una serie de iniciativas dirigidas a mejorar la gestión del tránsito, la seguridad vial y la infraestructura de transporte sostenible.
El préstamo de US$150 millones en esta primera fase permitirá la implementación de sistemas de semaforización modernos, un renovado centro de control y sistema de detección electrónica de infracciones de tránsito, con el fin de mejorar la seguridad vial para peatones y ciclistas, así como la circulación del transporte público en más de 500 intersecciones.
También se construirán 50 kilómetros de ciclovías, se estructurará un sistema metropolitano de bicicletas pública con participación privada y se implementarán zonas de tránsito calmado -supermanzanas- en cinco distritos municipales.
Impacto económico y ambiental del tráfico en Lima
El Banco Mundial destacó que Lima es una de las ciudades más congestionadas de América Latina, señalando que los costos asociados con el tráfico en la capital peruana representan el 1.8% del PBI, mientras que el parque automotor contribuye con el 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la ciudad.
“Lima es una de las ciudades más congestionadas de América Latina. Los costos relacionados con el tráfico en la capital peruana equivalen al 1.8% del PBI, mientras que el parque automotor representa el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la ciudad”, sostuvo el Banco Mundial.
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Además, la entidad subrayó que la infraestructura y los servicios de transporte público en Lima no han podido adaptarse al rápido crecimiento urbano, lo que afecta de manera particular a los sectores más vulnerables de la población.
De igual forma, el Banco Mundial advirtió que “solo el 18% de los empleos son accesibles en 45 minutos mediante transporte público o no motorizado, lo que contribuye a la congestión, la contaminación ambiental y la desigualdad social”.
Un paso hacia la movilidad sostenible e inclusiva
El programa en su primera fase mejorará las opciones de transporte para 4,6 millones de habitantes de Lima, aumentando su acceso al transporte en condiciones aceptables, a oportunidades económicas y servicios esenciales. A su vez, el proyecto busca reducir la congestión y mejorar la calidad del aire a través de la optimización del tránsito, la mejora de la seguridad vial en intersecciones de alto riesgo y la promoción modos de transporte sostenibles como la bicicleta.
“Este proyecto es un paso importante hacia un sistema de movilidad urbana más sostenible e inclusivo en Lima. Al mejorar la gestión del tránsito y la seguridad vial para los transportes sostenibles, buscamos aportar en la calidad de vida de todos los residentes, especialmente los más vulnerables,” indicó Issam Abousleiman, director del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú.












