El Banco de Crédito del Perú (BCP) proyectó un deterioro en algunos indicadores de expectativas económicas y un aumento en las expectativas de inflación, en un contexto marcado por el incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Lima Metropolitana durante marzo y la presencia de choques de oferta recientes. Este escenario refleja presiones sobre los precios en distintos sectores. Además, el banco identificó factores que inciden en el comportamiento de las proyecciones.
En su reporte, la entidad señaló que “será previsible un primer aumento de las expectativas de inflación a 12 meses”, las cuales en febrero se ubicaban en 2.1%. Este cambio responde al encarecimiento de los combustibles y a disrupciones en el suministro de gas natural. Ambos factores han impactado los costos en la economía. En ese sentido, el ajuste responde a condiciones específicas del mercado.
El documento añadió que también se observaría “un deterioro de algunos indicadores de expectativas económicas”, en medio de un entorno influido por el conflicto en Medio Oriente y una mayor probabilidad de un Fenómeno de El Niño moderado hacia mediados de año. Estos elementos configuran un escenario de riesgos. La combinación de factores externos y climáticos incide en las proyecciones económicas. El reporte recoge estos elementos como parte del contexto.
Expectativas inflacionarias y tasa de referencia
En este escenario, el BCP anticipó que el Banco Central de Reserva (BCR) mantendría su tasa de referencia en 4.25% en la reunión de política monetaria de este jueves. La entidad consideró que la autoridad monetaria no realizaría cambios en esta oportunidad. Esta previsión se da en un contexto de seguimiento a la evolución de la inflación. La decisión se enmarca en el análisis de variables actuales.
Asimismo, el reporte advirtió que el BCR “podría discutir subir su tasa de referencia en los próximos meses si las expectativas de inflación se contaminan”. Este escenario contempla posibles ajustes en la política monetaria. La evaluación dependerá de la evolución de las expectativas. El documento plantea esta posibilidad en función de los riesgos identificados.
El BCP precisó que cualquier decisión futura dependerá de la velocidad de normalización de los precios, en un contexto aún incierto por la evolución del petróleo y sus efectos en fletes, fertilizantes y cotizaciones internacionales de alimentos. Estos factores influyen en los costos. El comportamiento de estas variables será determinante. El entorno global forma parte del análisis.
Evolución de la inflación y precios del petróleo
La inflación anual en Lima Metropolitana se aceleró a 3.8% en marzo de 2026, desde 2.2% en febrero, superando el límite superior del rango meta del BCR por primera vez en dos años. Este resultado marcó su nivel más alto en 29 meses. El dato refleja un incremento en los precios al consumidor. La variación se registró en el último mes analizado.
En términos mensuales, el IPC avanzó 2.4%, el mayor registro para un mes de marzo desde 1993. El componente sin alimentos y energía aumentó 2.1% mensual. Este comportamiento llevó la inflación subyacente anual a 3.7%. Con ello, alcanzó su nivel más alto en 31 meses.
Por otra parte, los precios del petróleo registraron incrementos en la última semana en un contexto de mayor tensión geopolítica en Medio Oriente y sin señales de desescalada del conflicto. El WTI subió 18% semanal hasta US$ 111.5 por barril, mientras que el Brent alcanzó US$ 109.9 y luego llegó a US$ 141, su nivel más alto desde 2008. La situación se ve influida por restricciones en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, así como por limitaciones operativas en países productores, mientras que JP Morgan estima precios entre US$ 120 y US$ 130 con riesgo de superar los US$ 150 si persisten las disrupciones.













