El Black Friday, una de las fechas más relevantes para el consumo a nivel global, se acerca en medio de un escenario desafiante para las marcas. Un 77% de los consumidores encuestados ha ajustado su comportamiento de compra en respuesta directa al aumento de precios percibido. Este cambio de hábitos está debilitando la confianza del público y acelerando la migración hacia alternativas más económicas o propuestas verdaderamente innovadoras.
Adicionalmente, el 78% de los compradores ha identificado la práctica comercial conocida como shrinkflation, que implica reducir la cantidad o el tamaño de los productos manteniendo el mismo precio. Según el estudio EY Future Consumer Index 2025, el rendimiento, la calidad y la comodidad siguen siendo factores determinantes que los consumidores consideran parte del valor integral de un producto.
En este contexto, el 48% de los consumidores estaría dispuesto a volver a una marca si percibe una mejora significativa en el rendimiento, el sabor o la calidad del producto. Asimismo, el 36% de los encuestados afirma que regresaría si la marca ofrece una relación precio-calidad más favorable y atractiva.
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Confianza en tensión: el consumidor exige valor real
Según el estudio, la percepción de shrinkflation está generando una tensión creciente en la relación de confianza entre las marcas y los consumidores. Marco Orbezo, socio de Consultoría de EY Perú, señaló que “la clave para reforzar este vínculo debe ser el desarrollo, la sostenibilidad y la innovación real”. En un contexto marcado por el escepticismo, el 42% de los encuestados a nivel global considera que muchas de las supuestas “mejoras” del mercado son, en realidad, recortes de gasto encubiertos.
Solo uno de cada diez consumidores afirma que el mensaje de las marcas realmente coincide con sus valores y necesidades. En varias categorías, la innovación se ha consolidado como un factor decisivo para la lealtad, especialmente en belleza (43%), cuidado personal (39%) y productos para el hogar (39%). Además, un tercio de los consumidores está dispuesto a pagar más por aquellos productos que ofrecen un rendimiento genuinamente superior.
“El reto para las empresas no está solo en mantener márgenes, sino en innovar de manera genuina, comunicando con transparencia y demostrando valor real en cada producto. El 35% de consumidores ya no considera la marca como un factor relevante en su decisión de compra, lo que refuerza la necesidad de repensar cómo conectar con un consumidor más exigente y racional”, afirma Orbezo.
“Por eso, este Black Friday será una oportunidad para que las marcas puedan diferenciarse a través de la innovación y calidad; pues actualmente, la percepción de valor define la decisión de compra”, puntualizó. El estudio EY Future Consumer Index hace un seguimiento de los comportamientos cambiantes de los consumidores a través de mercados globales, identificando los nuevos segmentos de consumidores que están surgiendo.












