La Bolsa de Nueva York abrió con fuertes pérdidas este lunes, reflejando una creciente preocupación por la economía de Estados Unidos tras la publicación de flojas cifras de empleo y manufactura la semana pasada. Estas cifras han renovado los temores de una posible recesión y han puesto en el centro de atención a la Reserva Federal (Fed).
Al inicio de la jornada, los principales índices bursátiles estaban en rojo. El Dow Jones bajaba un 2.65%, el S&P 500 un 4.2% y el Nasdaq un 6.3%, según datos de la agencia Reuters. Hacia mitad de la mañana, estos índices lograron recortar parcialmente esas pérdidas iniciales.
Este descalabro en la Bolsa de Nueva York sigue a una caída de casi el 13% en la bolsa de Japón, su mayor caída porcentual en una sola jornada desde octubre de 1987.
Factores detrás de la caída de la Bolsa de Nueva York
Los temores sobre el desempeño de la mayor economía del mundo se intensificaron la semana pasada debido a dos datos críticos: el desempleo y la actividad manufacturera. El reporte de empleo mostró que la tasa de desempleo subió en julio a su nivel más alto en casi tres años, alcanzando el 4.3%, en medio de una desaceleración en las contrataciones. Para contextualizar, esa tasa se ubicó en abril de 2023 en 3.4%, su punto más bajo en décadas.
El reciente aumento en la tasa de desempleo ha sido interpretado por algunos como un posible indicador de recesión, según la ‘regla Sahm’. Esta regla, propuesta por la execonomista de la Reserva Federal Claudia Sahm, considera que la economía ha entrado en recesión cuando el promedio móvil de los últimos tres meses de la tasa de desempleo sube al menos medio punto porcentual en comparación con el punto más bajo registrado en el último año.
Aunque esta es una medida más simple que el análisis del National Bureau of Economic Research (NBER), que considera una combinación de cifras como la creación de empleo, el gasto de los consumidores, las ventas minoristas y la producción industrial, la regla Sahm ha captado la atención debido a su enfoque directo.
La Reserva Federal bajo presión
La situación actual ha aumentado la presión sobre la Reserva Federal, que recientemente mantuvo su tasa clave de interés en su mayor nivel en casi dos décadas. Se esperaba un recorte de esta tasa en la próxima reunión del banco central en septiembre, y ahora la cuestión se centra en la magnitud de dicha rebaja, que podría ser de medio punto porcentual.
Harvey Schwartz, CEO de Carlyle, comentó a Reuters que la Fed se verá obligada a tomar medidas. “Creo que todo esto alentará a la Fed a tomar acción, que es realmente lo que busca el mercado”, dijo Schwartz. Añadió que la situación actual recuerda a cuando la inflación se aceleró hace unos años y se cuestionó por qué la Fed tardó en iniciar su ciclo de alzas de tasas.
La Fed ha intentado equilibrar un delicado escenario, subiendo agresivamente su tasa clave para frenar la inflación sin llevar la economía a una recesión. Hasta ahora, se considera que ha tenido éxito en encaminarse hacia un ‘aterrizaje suave’. “La trayectoria del Producto Interno Bruto y el esperado recorte de la Fed este año nos indican que los fundamentos son buenos”, añadió Schwartz.
Impacto global y tensiones geopolíticas
Además de los factores internos de Estados Unidos, la creciente tensión en Oriente Medio también ha contribuido a la ansiedad en los mercados. Samy Chaar, economista en jefe de Lombard Odier, señaló a Reuters que “hay dos cosas que están impactando las acciones: uno es el riesgo de una recesión, que es el principal, pero encima de eso hay algo de ansiedad en torno a la geopolítica y la anticipada represalia de Irán y Hezbollah tras los ataques de Israel”.
Recientemente, el Ejército israelí informó haber matado en un bombardeo en Beirut al comandante militar de mayor rango de Hezbollah, lo cual ha aumentado las tensiones en la región.












