La economía de China ha presentado una desaceleración marcada en el segundo trimestre de 2025, un dato de suma importancia que refleja cambios en el entorno económico del país en medio de tensiones renovadas con Estados Unidos. Según informó la Oficina Nacional de Estadísticas de China, el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 5.2% interanual en ese período, cifra que representa una ligera disminución respecto al 5.4% registrado en el primer trimestre del año.
A pesar de ello, el crecimiento se mantiene dentro del rango proyectado por las autoridades, aunque la tendencia refleja una ralentización en la economía más grande de Asia. En términos trimestrales, la economía china avanzó un 1.1% respecto al trimestre anterior, evidenciando que la dinámica de crecimiento se ha moderado.
El acumulado de expansión para la primera mitad del año es de 5.3%, conforme a los datos divulgados el martes pasado por la agencia internacional The Associated Press (AP). Esta versión oficial indica que, aunque el país mantiene una senda de crecimiento, la desaceleración en el segundo trimestre es un signo que requiere atención.
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El informe de la Oficina Nacional de Estadísticas señala que la recuperación del sector exportador fue un factor clave que contribuyó a los resultados recientes. En junio, las ventas al exterior aumentaron un 5.8% respecto al mismo mes del año anterior, superando el aumento del 4.8% de mayo. La producción de bienes de alta tecnología, automóviles, maquinaria y equipos eléctricos aumentó cerca del 10% en comparación interanual, evidenciando un impulso en sectores estratégicos para el mercado chino.
Impacto de las tensiones comerciales
Las autoridades chinas indicaron que la suspensión temporal de ciertos aranceles estadounidenses a productos chinos favoreció un incremento en los pedidos tanto de empresas como de consumidores, al tiempo que las negociaciones bilaterales continúan. De manera adicional, varias compañías chinas reforzaron su producción y exportaciones a través de terceros países, como Vietnam, con el objetivo de mitigar los efectos de los gravámenes estadounidenses.
Sin embargo, las tensiones comerciales siguen siendo un factor que limita el crecimiento sostenido. El informe oficial destaca que, con la aplicación de políticas macroeconómicas más proactivas y eficaces, la economía china mantiene un buen ritmo de crecimiento, demostrando resistencia y fortaleza en medio de un entorno global desafiante.
Según datos revelados este martes, el gobierno de China continúa implementando medidas de estímulo dirigidas a sostener la inversión, estabilizar el mercado laboral y estimular el consumo interno, aunque los indicadores de demanda interna muestran signos de moderación debido a factores demográficos y cambios en los patrones de consumo.
Durante la primera mitad del año, los precios al consumidor en China registraron un descenso del 0.1%, reflejando una menor presión inflacionaria.Este fenómeno se enmarca en un escenario donde la demanda interna experimenta una moderación, afectada por la caída en los precios de propiedades y una desaceleración en las ventas minoristas, elementos que las autoridades están atentos a liberar mediante estímulos económicos.
Relación comercial con Estados Unidos
La relación con Estados Unidos continúa siendo un factor crucial para la economía china. El 12 de agosto, ambas naciones establecieron un plazo límite para cerrar un nuevo acuerdo comercial. La falta de acuerdo podría implicar la reanudación y posible escalada de aranceles estadounidenses hasta un 245%, lo que tendría un impacto negativo en las exportaciones, elemento fundamental para el crecimiento económico y el nivel de empleo del país.













