La ciudad de Lima concentra cerca del 30% de la población del país. En ese contexto, la Municipalidad Metropolitana de Lima viene ejecutando diversas obras de infraestructura urbana. Como parte de estos trabajos, se anunció el inicio de una marcha blanca en la avenida Javier Prado, etapa previa al cierre de un tramo donde se construirá un nuevo paso a desnivel.
La comuna metropolitana, actualmente bajo la gestión de Renzo Reggiardo, informó que esta marcha blanca permitirá aplicar un plan de desvíos vehiculares para familiarizar a los conductores con las nuevas condiciones de tránsito. La restricción se aplicará en un tramo específico de la avenida Javier Prado, en el distrito de La Molina, mientras se desarrollan las obras programadas.
Cierre de tramo e inicio del plan de desvíos vehiculares
Desde este lunes 26 de enero se implementará una modificación en la avenida Javier Prado, en el distrito de La Molina, como parte del plan de desvíos vinculado a la construcción de la vía rápida Frutales–El Golf. La medida forma parte del ajuste operativo del proyecto y marca el inicio de una nueva etapa en la gestión del tránsito de la zona. El cambio responde a una reprogramación del cronograma original. El objetivo es reducir el impacto vehicular tras los eventos masivos registrados el último fin de semana.
El inicio de esta fase corresponde a un periodo de evaluación operativa conocido como “marcha blanca”. Esta etapa se desarrollará entre el 26 y el 28 de enero y permitirá analizar el comportamiento del tránsito en condiciones reales. Durante estos días se observarán los flujos vehiculares y se realizarán ajustes necesarios antes de aplicar restricciones mayores. La circulación se mantendrá de forma parcial bajo un esquema controlado y debidamente señalizado.
Según lo previsto, el cierre total del tramo intervenido se ejecutará el jueves 29 de enero, una vez concluida la marcha blanca. Para entonces ya estarán definidos los desvíos finales que se aplicarán durante la ejecución de las obras. La programación busca ordenar el tránsito en uno de los ejes más utilizados del sector. Con ello se espera minimizar las afectaciones a conductores y vecinos durante el desarrollo del proyecto.
Desvíos en la avenida Javier Prado: cómo se aplicará el plan
Para los vehículos privados y de transporte pesado que se dirijan en sentido Oeste-Este (Frutales-El Golf), deberán tomar la avenida Las Palmeras hacia la izquierda, para luego dirigirse por la avenida Separadora Industrial, avenida La Molina y luego retomar su camino en la Javier Prado Este. Otra ruta alterna es ir, por la derecha, hacia la avenida Club Golf Los Incas, tomando Circunvalación o la avenida Raúl Ferrero.
Para los conductores de transporte privado que se dirijan en el sentido Este-Oeste (Frutales-El Golf), de La Molina hacia Lima, tendrán múltiples alternativas: se podrán desviar por la avenida La Molina hacia la derecha o por la Alameda del Corregidor a la izquierda. En el caso del transporte pesado, deberá seguir el treyecto de la avenida La Molina, pasando por Nicolás Ayllón, Panamericana Sur y la avenida Las Palmeras.
Durante esta fase, se desplegará personal de tránsito, efectivos policiales y banderilleros, quienes orientarán a los conductores, reforzarán la seguridad vial y monitorearán el flujo vehicular en tiempo real, manteniéndose operativos las 24 horas.
Características del proyecto
La intervención contempla la construcción de un paso a desnivel en la intersección de la avenida Javier Prado con Circunvalación del Golf Los Incas y Los Frutales. El proyecto incluye un viaducto elevado de aproximadamente 983 metros de longitud, que permitirá canalizar mejor el flujo vehicular en uno de los ejes más transitados de la zona.
A nivel de superficie se habilitarán carriles adicionales también en ambos sentidos, permitiendo el acceso local y una mejor distribución del tránsito. Asimismo, se incorporarán veredas renovadas, sardineles y elementos de seguridad vial orientados a mejorar la accesibilidad peatonal y el ordenamiento del espacio urbano en el entorno de la obra.
La ejecución de estas obras se encuentra bajo la supervisión de Invermet y forma parte del plan vial metropolitano, con un plazo estimado de intervención de doce meses. Durante ese periodo se mantendrán activos los desvíos establecidos para asegurar la continuidad de la circulación mientras avanzan los trabajos.














