El supermercado Wong, localizado en la avenida 2 de mayo en San Isidro, ha sido cerrado temporalmente después de una inspección llevada a cabo el 26 de febrero. Esta acción se produce apenas un día después de la clausura del supermercado Tottus, situado en la calle Las Begonias, en el corazón del centro financiero del distrito.
Según informaron las autoridades municipales, la decisión se basó en la falta de documentación adecuada y en diversas deficiencias de seguridad en las instalaciones, las cuales representaban un riesgo para los clientes y trabajadores del establecimiento.
La clausura de Wong se enmarca en un proceso de fiscalización más riguroso a nivel nacional, impulsado por el trágico hecho ocurrido en el centro comercial Real Plaza en Trujillo, que dejó menos seis muertos y más de ochenta heridos. Este suceso ha llevado a las autoridades a reforzar las inspecciones en supermercados y otros comercios, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las normativas de seguridad y evitar nuevas tragedias.
De acuerdo con la información proporcionada por un funcionario municipal, durante la inspección se identificaron irregularidades tanto en la documentación del establecimiento como en su infraestructura. Las autoridades encontraron deficiencias en los techos, paredes y pisos, además de la presencia de humedad y moho en las instalaciones del supermercado.
Wong no podrá reabrir hasta subsanar observaciones
A pesar de operar en una casona de antigüedad, las autoridades subrayaron que esto no excusa la carencia de un mantenimiento adecuado. Durante la inspección, se encontraron prácticas inadecuadas de almacenamiento, incluyendo la presencia de excremento de palomas y telarañas próximas a los alimentos, lo cual representa un grave riesgo para la salud pública. En respuesta a estas deficiencias, la municipalidad ha decidido proceder con una clausura temporal del establecimiento hasta que se corrijan las observaciones identificadas.
La municipalidad ha impuesto un cierre temporal que permanecerá en efecto hasta que el supermercado Wong logre subsanar las deficiencias señaladas. Para poder reabrir sus puertas, la cadena deberá someterse a una nueva evaluación que garantice que las irregularidades han sido corregidas de manera satisfactoria.
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Este incidente no es aislado, ya que en los últimos días al menos siete supermercados en todo el país han sido clausurados debido a incumplimientos asociados con la infraestructura, la higiene y el manejo adecuado de productos alimenticios. Adicionalmente, se han inhabilitado ocho centros comerciales como parte de las intensificadas fiscalizaciones implementadas por las autoridades.
La inquietud de los ciudadanos respecto a la seguridad de los establecimientos que frecuentan para realizar compras o disfrutar con familiares y amigos ha aumentado considerablemente. En este contexto, los usuarios han exigido a las autoridades una fiscalización más rigurosa de los supermercados y centros comerciales, especialmente tras la tragedia ocurrida en Trujillo.
Esta creciente demanda ha llevado a las municipalidades a llevar a cabo un control exhaustivo de todos los establecimientos, buscando garantizar la seguridad tanto de los consumidores como de los empleados.
Clausuras de supermercados Tottus, Plaza Vea y Promart por deficiencias sanitarias
A raíz de la tragedia ocurrida en Trujillo, que dejó varias víctimas fatales, las autoridades municipales han incrementado las inspecciones a supermercados en diversas regiones del país. El pasado martes, el supermercado Tottus ubicado en la calle Las Begonias, en San Isidro, fue clausurado de inmediato tras la detección de graves deficiencias sanitarias.
Durante la inspección, se encontraron insectos en la zona destinada a alimentos preparados, y se observó que los almacenes presentaban pisos y paredes en mal estado, con signos visibles de humedad. Además, las tuberías y canaletas de desagüe se encontraban expuestas, el mobiliario presentaba corrosión y los sistemas de almacenamiento no cumplían con las normativas adecuadas para el manejo de productos.
En el distrito de La Molina, también se llevó a cabo el cierre de un supermercado Tottus debido a infracciones sanitarias que representaban un riesgo para la salud de los consumidores. Asimismo, el Plaza Vea de La Molina fue objeto de clausura por fallas en la conservación de alimentos perecibles y en la limpieza de las áreas de almacenamiento, lo que fue considerado un grave peligro para la salud pública.
El Plaza Vea en La Perla también fue cerrado temporalmente debido a la inoperatividad de las luces de emergencia y defectos en el grupo electrógeno. Además, los supermercados Plaza Vea y Promart en Talara, Piura, fueron clausurados por el deterioro de sus infraestructuras, lo que comprometía la seguridad de los clientes.












