En medio de un entorno económico que empieza a mostrar signos de mejoría, la inversión privada en Perú da indicios de recuperación, impulsada por expectativas empresariales optimistas, grandes proyectos nuevos y proyecciones económicas más favorables. Así lo manifiesta la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú).
La inversión bruta fija en Perú representó un 23.8% del PBI en 2023, de acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Este porcentaje se divide en inversión privada y pública, con la primera siendo, en promedio, cuatro veces mayor que la segunda en la última década. Esto significa que por cada sol invertido por el Estado, el sector privado invierte cuatro.
Solo entre enero y marzo de 2024, la inversión privada ascendió a S/ 24,844 millones, lo que equivale al 81.9% del total de la inversión nacional. Este monto representa un aumento del 0.3% en comparación con el primer trimestre del año anterior.
Es relevante mencionar que la inversión privada disminuyó un 0.4% en 2022 y un 7.2% en 2023. Sin embargo, para este año se proyecta un crecimiento del 2.3% en un entorno de estabilidad política y social, según el último Reporte de Inflación del BCRP. Por su parte, Scotiabank anticipa un crecimiento del 2.2%.
Indicadores de inversión privada
Los indicadores relacionados con la inversión privada también reflejan un panorama optimista. El consumo interno de cemento, aunque se contrajo entre enero y marzo, mostró una recuperación en abril. De igual manera, las expectativas del sector a tres y 12 meses se situaron en terreno optimista (mayor a 50 puntos) en mayo, con puntajes de 60 y 52, respectivamente, de acuerdo con la última encuesta de Expectativas Macroeconómicas del BCRP.
Se proyecta que la inversión minera aumente un 6.4% para fin de año, una cifra alentadora después de dos años de disminución en este sector, que ha representado, en promedio, un 12% del PBI en la última década. Esta proyección es positiva incluso ante posibles iniciativas legislativas que podrían desincentivar la inversión minera, como se señaló en el Semanario 1207.
Por otro lado, se espera que la inversión no minera aumente un 2.9% para fines de este año, según el BCRP. Este crecimiento puede ser impulsado por proyectos internos de la cartera de ProInversión, que asciende a un monto de US$ 16,960 millones en proyectos que aún no se han adjudicado hasta junio.
Asimismo, existen proyectos como el puerto de Chancay que, una vez concluidos, podrían impulsar la economía, aportando 0.3 puntos porcentuales al PBI en un escenario de funcionamiento normal, según el presidente del BCRP.
Obras por impuestos y asociaciones público-privadas
El mecanismo de obras por impuestos (OxI), que permite la participación privada en proyectos de infraestructura y servicios públicos, también ha mostrado avances significativos. Destaca la reciente adjudicación del mejoramiento y ampliación de un hospital en Huaraz, con una inversión de S/ 1,099 millones, siendo el mayor monto priorizado en la historia de esta modalidad.
Las asociaciones público-privadas (APP) se han acelerado este año. ProInversión ha adjudicado US$ 5,070 millones en sectores de transporte, minería y electricidad, superando en un 117% a los US$ 2,332 millones adjudicados en todo 2023. Adicionalmente, existen 17 proyectos por un total de US$ 3,200 millones que se espera sean adjudicados para fines de 2024.
Oportunidades y desafíos para el futuro
Estos indicadores posicionan a Perú en un umbral favorable para la inversión privada. No obstante, es crucial aprovechar todas las oportunidades para forjar un entorno propicio para los inversionistas, lo que requiere un ambiente de estabilidad social y política y el respeto a las regulaciones establecidas.
“Nos encontramos en un momento en el que se desarrollan proyectos de gran tamaño, los cuales servirán como ejemplos de éxito para promover futuros proyectos de inversión privada. Si bien el panorama empieza a mejorar, no debemos quedarnos rezagados. Es momento para que el Gobierno actúe y genere sinergias con el sector privado, a través de certidumbres y predictibilidad para el despliegue de las inversiones”, exhorta ComexPerú.












