La familia Lindley, conocida por su legado en la industria de bebidas gracias a la creación de Inca Kola, consolidó su presencia en el sector retail tras vender la embotelladora Lindley a Arca Continental en 2015. A partir de esa operación, nació Lindcorp, holding empresarial que impulsó el desarrollo de dos marcas clave en el mercado peruano: Tiendas Tambo y Aruma. Ambas cadenas han logrado expandirse con fuerza dentro y fuera del país.
Tiendas Tambo surgió como una apuesta por el formato de tiendas de conveniencia y, desde su lanzamiento, ha registrado un crecimiento acelerado. Hoy cuenta con 637 locales, lo que la convierte en la cadena más grande de su tipo en Perú. Solo en 2023, generó ventas por aproximadamente S/500 millones (US$135 millones), impulsadas por la alta rotación de productos como snacks, bebidas, galletas, golosinas y comida preparada.
Por su parte, Aruma fue fundada en 2017 con un enfoque en belleza y cuidado personal. Su propuesta incluye más de 3,000 productos de 200 marcas, tanto locales como internacionales, y está dirigida a un público que valora la calidad, la variedad y la experiencia de compra. Actualmente, opera al menos 125 tiendas en el país, con presencia destacada en ciudades “no tradicionales” como Iquitos, Pisco, Pucallpa, Chimbote, Huánuco, Huancayo, entre otras.
Estrategias de expansión y diferenciación
De acuerdo a los datos recopilados por Javier Benavides Maza, Subdirector Comercial en Tiendas 3B de México, ambas marcas han desarrollado estrategias propias para fortalecer su crecimiento y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. En el caso de Tambo, la expansión ha estado enfocada en regiones clave como Arequipa, Ica, La Libertad, Lambayeque, Piura y Áncash, donde ha logrado una alta penetración gracias a su formato ágil y de rápida implementación.
Su modelo de negocio destaca por ofrecer una propuesta práctica y conveniente para el consumidor urbano, con una variedad de platos listos como empanadas, sándwiches, pizzas y su conocido pollo rostizado, uno de los productos más valorados por sus clientes. A esto se suma el desarrollo de marcas propias como Jappy, Dolcissimo, La Vita Panettiere y Nut Snack, que no solo diversifican su portafolio, sino que refuerzan su identidad de marca y contribuyen a la fidelización del cliente.
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Aruma, en cambio, ha apostado por la internacionalización. Actualmente cuenta con tres tiendas en Colombia y cuatro en México, con nuevas aperturas previstas en zonas estratégicas de Ciudad de México como Insurgentes, Reforma y Coyoacán. Esta expansión responde a su enfoque en brindar una experiencia personalizada en cada punto de venta, apoyada por asesoría especializada y un portafolio atractivo.
La marca también ha consolidado alianzas con firmas exclusivas como Mario Badescu, Revox, theBalm y Petrizzio, y comercializa productos de reconocidas compañías como Maybelline, ISDIN, L’Oréal, NYX, Milani y SHEGLAM. Aunque aún no cuenta con marcas propias, su oferta curada y diferenciada le otorga una ventaja competitiva en el mercado de belleza.
Tecnología, servicio y omnicanalidad
Tanto Tambo como Aruma han apostado por la integración de canales digitales y la mejora constante de la experiencia de compra. En el caso de Aruma, su plataforma de e-commerce ofrece envíos gratuitos desde los S/199 y entregas en menos de una hora en zonas específicas. También ha implementado su programa de fidelización “Magenta Points”, diseñado para premiar a sus clientas frecuentes y fomentar la recompra.
Por su parte, Tambo ha optimizado su logística y presencia urbana mediante servicios de delivery y la ubicación estratégica de sus tiendas en zonas de alto tránsito, lo que le permite responder con agilidad a la demanda diaria de los consumidores. Su operación está diseñada para resolver compras rápidas e inmediatas, reforzando su posicionamiento como una tienda de conveniencia eficiente, cercana y accesible para el consumidor moderno.
El nombre “Tambo” proviene del quechua Tanpu y significa “posada” o “alojamiento temporal”, concepto que refleja su propósito de brindar soluciones prácticas y rápidas en el día a día. Aruma, en cambio, se orienta al bienestar y el cuidado personal, con espacios diseñados para ofrecer una experiencia sensorial y con asesoras capacitadas que guían a cada cliente en su proceso de compra.
Con enfoques distintos pero complementarios, Tambo y Aruma representan la evolución del consumo: conveniencia y rapidez por un lado, bienestar y personalización por el otro. Ambas marcas han sabido adaptarse a las nuevas demandas del mercado, apostando por la innovación, la cercanía con el cliente y una expansión estratégica. Su crecimiento sostenido refleja no solo el acierto de la familia Lindley al diversificar su portafolio, sino también la solidez del modelo de negocio construido bajo el liderazgo de Lindcorp.












