Con una inversión de US$ 1,300 millones ya ejecutada y otros US$ 300 millones en marcha, el Megapuerto de Chancay enfrenta riesgos que amenazan con frenar su desarrollo. La Cámara de Comercio de Lima (CCL) y el Consejo Consultivo de Chancay han alertado sobre tres factores críticos que exigen atención urgente: inseguridad, desorden urbano y carencias en infraestructura.
Roberto De La Tore, presidente de la CCL y miembro del consejo distrital, expresó su preocupación por la falta de acciones estatales. “Como Consejo Consultivo del distrito de Chancay estamos muy preocupados y pedimos al Gobierno que tome acción inmediata”, señaló en entrevista con RPP, al destacar que este megaproyecto podría no alcanzar su verdadero potencial si no se atienden sus riesgos estructurales.
Presencia criminal pone en riesgo el orden
Uno de los principales focos de alerta es la inseguridad. Según información proporcionada por la CCL, al menos tres organizaciones criminales operan activamente en Chancay: Los Pulpos, Los Monos de Quepepampa y Los Antitren (también llamados Puros Hermanos Sicarios). Estas bandas buscan establecer control territorial alrededor del puerto, aprovechando la falta de control estatal.
De La Tore advirtió que esta situación ya es perceptible en el distrito. “Las organizaciones criminales ya están empezando, como bien ha dicho el alcalde, a llegar al distrito para poder ir teniendo el control territorial de la zona”, afirmó. La expansión del crimen organizado podría tener efectos negativos tanto en la ejecución de obras como en la atracción de nuevas inversiones.
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A pesar del contexto, la capacidad operativa de la policía en la zona es limitada. La CCL identificó cinco comisarías que necesitan ser reforzadas, con un presupuesto estimado de S/ 27 millones. Esta inversión permitiría mejorar tanto la infraestructura como el equipamiento policial necesario para enfrentar el avance del crimen.
El proyecto de un nuevo complejo policial, que cuenta con un terreno cedido por la municipalidad de Chancay, continúa paralizado. “Todavía no se empieza”, lamentó De La Tore. Esta inacción incrementa la vulnerabilidad del distrito frente a organizaciones delictivas y limita la capacidad de respuesta institucional.
Desorden urbano y falta de planificación
Más allá de los problemas de seguridad, la falta de orden urbano también amenaza la sostenibilidad del megaproyecto. El crecimiento acelerado de la zona, sin planificación adecuada en transporte, vivienda ni servicios básicos, está generando condiciones que podrían afectar la integración logística del puerto con el resto del país.
Desde la CCL se advierte que esta ausencia de planificación podría generar conflictos sociales y deteriorar la calidad de vida en Chancay. La transformación del distrito en un hub portuario requiere no solo inversiones privadas, sino también una política pública coherente que acompañe el desarrollo urbano.
Ante este panorama, la CCL y el Consejo Consultivo han instado al Ejecutivo a actuar con urgencia. La implementación de medidas concretas en materia de seguridad y planificación urbana es vista como esencial para proteger el avance de un proyecto clave para la economía peruana.
“No hay desarrollo sin seguridad, no va a haber inversiones sin seguridad. Ese es el principal, es el primer problema”, enfatizó De La Tore. La falta de intervención oportuna del Estado no solo comprometería la inversión existente, sino también la posibilidad de consolidar a Chancay como un eje estratégico del comercio regional.
















