La inestabilidad política, la inflación constante y un mercado laboral en crisis han complicado la vida de millones de peruanos, quienes perciben un aumento en la pobreza y el desempleo. Según un estudio de Pulso Ciudadano, se estima que los peruanos necesitan un ingreso promedio de S/3,292 mensuales para vivir con tranquilidad. Hilario Chong Shing, autor del informe, explica que estos factores han reducido significativamente la calidad de vida en el país.
Ante esta realidad, un 74,3% de los encuestados indicó que ha modificado sus hábitos de consumo, priorizando marcas más económicas. Las categorías más impactadas incluyen alimentos, con productos como aceites (32,7%) y harinas (19,5%) liderando la lista de cambios. En el segmento de limpieza, detergentes (37,5%) y productos de aseo personal (25%) registraron una significativa disminución en ventas.
Caída en el poder adquisitivo y sus consecuencias
El economista Fernando Cuadros advirtió al diario La República que el poder adquisitivo de los peruanos ha caído un 9% desde 2019 debido a las recesiones económicas de 2020 y 2023, junto con una inflación persistente. Esta situación ha llevado al 45,2% de las familias a afirmar que sus ingresos no alcanzan para cubrir todos los gastos, mientras que un 42,6% asegura que apenas lo logran.
El impacto de este deterioro económico también es evidente en el abandono de ciertos productos. Un 65,3% de los encuestados afirmó haber dejado de consumir categorías como carnes (35,6%) y gaseosas (40%). Además, las perspectivas para 2025 no son alentadoras: un 65,1% espera un aumento en los precios, lo que podría agravar aún más la situación.
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La percepción sobre la economía actual es mixta. El 54,3% calificó su situación como regular, mientras que un 35% la consideró mala o muy mala. Sin embargo, hay un leve optimismo hacia el futuro: el 53,3% cree que estará en una posición económica mejor o mucho mejor dentro de un año.
Este optimismo contrasta con el alto nivel de desaprobación hacia el gobierno y las instituciones públicas. El 87% de los encuestados rechazó la gestión de Dina Boluarte, mientras que un 88,8% desaprobó a los congresistas. La corrupción (50,7%) y la inseguridad (49,4%) encabezan la lista de preocupaciones nacionales, seguidas por el desempleo (27,7%).
Aumento del salario mínimo: ¿suficiente para aliviar la presión?
En un intento por mejorar la situación, el gobierno anunció el incremento del sueldo mínimo de S/1,025 a S/1,130 a partir de enero de 2025. Este ajuste de S/105 busca aliviar la carga económica de los trabajadores, aunque expertos consideran que la medida, si bien positiva, no resolverá las brechas de ingresos que afectan al país.
El último aumento salarial, realizado durante la gestión de Pedro Castillo, había quedado rezagado frente al alza del costo de vida. Esta nueva actualización coloca nuevamente el debate sobre el salario mínimo en el centro de la discusión pública, con opiniones divididas sobre su impacto real en la economía familiar.
Si bien un porcentaje significativo de la población muestra expectativas positivas para el futuro, el contexto actual sugiere desafíos complejos. Los peruanos no solo enfrentan el aumento de precios, sino también la necesidad de reformas estructurales en áreas clave como las pensiones y el sistema laboral.
¿Qué espera el Perú en 2025?
En un país donde el 66,1% de los mayores de 60 años considera que su situación económica es peor que hace un año, queda claro que las políticas públicas deberán abordar las desigualdades de manera más efectiva. El reto será equilibrar el crecimiento económico con soluciones sostenibles que prioricen a las poblaciones más vulnerables.
Los expertos coinciden en que las expectativas económicas de la población están ligadas a un componente político. Con niveles récord de desaprobación hacia el Ejecutivo y el Congreso, la confianza en las instituciones sigue siendo una barrera para el progreso. Solo con medidas integrales y sostenibles será posible revertir la actual percepción de incertidumbre.
El Perú de 2025 enfrenta una encrucijada. Mientras el costo de vivir cómodamente sigue aumentando, el compromiso político y social será esencial para construir un futuro más equitativo y prometedor para todos los peruanos.












