El comportamiento económico de Estados Unidos en el último trimestre de 2024 ha mostrado un cierre firme, a pesar de evidencias de desaceleración en comparación con periodos anteriores. Según el informe del Departamento de Comercio, el producto interno bruto (PIB) creció a una tasa anual del 2,3% entre octubre y diciembre, elevando el crecimiento total del año a un 2,8%. Este resultado implica una ligera disminución con respecto al 2,9% registrado en 2023.
Este desempeño económico ha sido impulsado en gran medida por el aumento del gasto de los consumidores y la expansión del gasto gubernamental, en un escenario marcado por las expectativas en torno al posible regreso de Donald Trump a la presidencia. Según Axios, el expresidente Trump asume una economía que continúa su expansión saludable, a pesar de enfrentar altas tasas de interés y persistentes presiones inflacionarias.
El gasto de los consumidores se posicionó como el principal motor de crecimiento en este último tramo del año, registrando una expansión del 4,2% anual, la más elevada desde el primer trimestre de 2023. Sin embargo, la inversión empresarial experimentó una notable disminución, especialmente en el sector de equipos, luego de haber mostrado un sólido desempeño en los dos trimestres previos.
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Esta discrepancia ha generado un impacto adverso en el balance final de crecimiento, según los datos recopilados. Adicionalmente, se observan fluctuaciones en el sector inmobiliario, que ha comenzado a mostrar señales de recuperación después de dos trimestres consecutivos de debilidad.
Desafíos inflacionarios y la política monetaria en EE.UU.
A pesar del crecimiento, la economía estadounidense continúa lidiando con desafíos relacionados con la inflación. En el cuarto trimestre, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), que es el indicador preferido por la Reserva Federal, registró un incremento anualizado del 2,3%, en comparación con el 1,5% del trimestre anterior.
Este aumento situó el índice por encima de la meta del 2% establecida por el banco central. Por otro lado, la variante subyacente del PCE, que excluye componentes volátiles como alimentos y energía, también experimentó un ascenso, alcanzando un 2,5%. Esto supera la cifra del 2,2% registrada en el tercer trimestre.
Ante estas señales de presión inflacionaria, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, defendió las decisiones recientes del organismo de mantener inalteradas las tasas de interés. Esta determinación se produjo tras una reducción de un punto porcentual en las tasas durante el segundo semestre de 2024.
Powell señaló en una conferencia de prensa: “Vemos que la economía está en un muy buen lugar en términos de política y salud. Sentimos que no necesitamos apresurarnos para hacer ajustes”.
Perspectivas económicas para 2025 bajo la administración de Trump
La perspectiva económica para 2025 presenta un grado considerable de incertidumbre respecto a las políticas que el entrante presidente Donald Trump podría implementar en áreas clave como impuestos, comercio e inmigración. Estos factores han sido identificados por analistas y funcionarios de la Reserva Federal como elementos que complican las previsiones para los próximos meses.
Economistas citados advierten que la continuidad de las dinámicas de crecimiento podría verse comprometida por las posibles decisiones de la nueva administración. En contraste, el mercado laboral, que ha mostrado una recuperación tras incrementos temporales en la tasa de desempleo a lo largo del año, sigue siendo un indicador de la fortaleza general de la economía.
Esta situación, junto con el nuevo liderazgo político, ha generado un ambiente de expectativas divergentes entre analistas e inversores. A pesar de las reservas iniciales de los analistas a principios de 2024, la economía estadounidense sorprendió nuevamente en 2025, manteniendo un ritmo de crecimiento sostenido, aunque más moderado en comparación con el año anterior.
Según datos recopilados por FactSet, los economistas proyectaban un crecimiento trimestral del 2,4%, apenas superior al resultado final del 2,3% reportado por el Departamento de Comercio. Aunque este desempeño económico es sólido, se avizoran desafíos en los meses venideros, particularmente en relación con el impacto de las políticas del nuevo gobierno en sectores clave y en las decisiones futuras de la Reserva Federal.












