El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) reveló su último informe sobre el desempeño económico del Perú, y confirma las sospechas de una pronunciada caída. Durante setiembre de 2023, la producción nacional disminuyó en 1.29% y acumula así tres trimestres consecutivos en negativo.
En concreto, el Producto Bruto Interno (PBI) entre enero y setiembre de 2023 se contrajo 0.63%. A su vez, según el informe técnico de Producción Nacional, en el periodo anualizado (octubre 2022-setiembre 2023) no mostró variación con relación al nivel observado en octubre 2021-setiembre 2022.
El resultado de setiembre marca la segunda mayor caída económica del año. Además anota cinco meses consecutivos en retroceso: mayo (-1.30%), junio (-0.54%), julio (-1.20%) y agosto (-0.52%).
¿Qué explica la caída de la economía en setiembre?
Como detalla el INEI, la producción nacional se vio afectada por el desenvolvimiento negativo de los sectores Agropecuario; Manufactura; Construcción; Alojamiento y Restaurantes; Telecomunicaciones; Financiero y Servicios Prestados a Empresas.
Muy puntualmente crecieron los sectores Pesca (16.92%); Minería e Hidrocarburos (8.82%); Electricidad, Gas y Agua (2.86%); Comercio (1.89%); Transporte, Almacenamiento y Mensajería (0.11%); Servicios de Gobierno (3.06%) y Otros Servicios (3.21%).
Asimismo, explica que el desenvolvimiento de la actividad productiva del país se vio afectado por el estado de alerta de El Niño costero, que interrumpió el normal desarrollo de sectores primarios de la economía como el agropecuario, y de transformación como construcción y manufactura.
“A la vez, hubo recurrencia de conflictos de tipo socio ambiental y factores de carácter técnico y de cambio climático, que ocasionaron suspensiones temporales en las actividades productivas”, precisó.
Sectores en negativo
El sector agropecuario se contrajo en un 8.78%, destacando la disminución en la actividad del subsector agrícola en un preocupante 13.93%. En tanto el subsector pecuario también se vio afectado (-0.73%), principalmente en la producción de leche fresca, huevos, ave, y ovino.
La actividad manufacturera registró una reducción significativa del 9.3%. Este declive se dividió entre un descenso del 13.60% en el subsector fabril no primario y un aumento del 8.24% en el subsector fabril primario. La producción de bienes de consumo e intermedios fue notablemente menor, mientras que la fabricación de productos de la refinación de petróleo, elaboración y conservación de pescado, y elaboración de azúcar impulsaron el crecimiento en el subsector primario.
Nuevamente, la construcción experimenta una disminución del 9.41%, atribuida a la baja inversión privada y de autoconstrucción. La caída en el consumo interno de cemento (-10.48%) y el avance físico de obras públicas (-7.07%) fueron factores determinantes. Mientras que la inversión del Gobierno Nacional aumentó, la inversión en gobiernos locales y regionales disminuyó, afectando proyectos de infraestructura vial, servicios básicos y construcción de edificios no residenciales.
El sector de Alojamiento y Restaurantes mostró una disminución del 0.51%, con una contracción del subsector de restaurantes (-1.35%) y un crecimiento del subsector de alojamiento (8.69%). La reducción en restaurantes se vincula a la disminución en el consumo, cierre de sucursales y menor servicio de entrega. Sin embargo, los servicios de concesionarios, servicios de bebidas y servicios de catering experimentaron un crecimiento.
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Por su parte, el sector de Telecomunicaciones y Otros Servicios de Información se redujo en un 4.57%, afectado principalmente por la contracción en el subsector de telecomunicaciones (-4.48%) y otros servicios de información (-5.06%). La transmisión de datos y los servicios de telefonía disminuyeron, mientras que servicios de Internet y televisión por suscripción mostraron un ligero aumento.
El sector Financiero y Seguros experimentó una disminución del 8.93%, resultado de una menor colocación de créditos (-7.12%) y captación de depósitos (-7.62%) por parte de la banca múltiple. La disminución afectó a diferentes segmentos económicos, incluyendo comercio, manufactura, actividades inmobiliarias, transporte, y construcción. Los depósitos de ahorro, compensación por tiempo de servicios y a la vista registraron las mayores reducciones.
Finalmente, el sector de Servicios Prestados a Empresas experimentó una disminución del 2.18%, destacando la contracción en agencias de viajes y operadores turísticos (-12.0%), actividades profesionales, científicas y técnicas (-2.6%), y actividades de servicios administrativos y de apoyo (-2.2%). En contraste, el servicio de publicidad e investigación de mercados experimentó un crecimiento del 4.7%.
Estos resultados revelan desafíos significativos en varios sectores económicos clave, destacando la importancia de abordar las condiciones subyacentes que contribuyeron a estos descensos.














