Según BBVA Research, se prevé que la economía peruana experimente un crecimiento de aproximadamente 3% en el segundo semestre de este año, lo que resultaría en una expansión del producto bruto interno (PBI) de 2.9% para todo el 2024.
“Hacia adelante, en el segundo semestre, esperamos que el crecimiento se ubicará en alrededor del 3%, y con eso alcanzaríamos nuestra previsión para el presente año que está en 2.9%”, dijo el economista jefe para Perú del BBVA Research, Hugo Perea, a la Agencia Andina.
Confianza empresarial y grandes proyectos
Se anticipa que, en la segunda mitad del año, la confianza empresarial mejorará, habiendo alcanzado ya los niveles más altos en los últimos tres años. Este ambiente se considera favorable tanto para el gasto de familias como para el de empresas.
“Es fundamental consolidar la confianza empresarial para fomentar la inversión y acelerar determinados proyectos, lo cual se logra mediante una mayor estabilidad política y un entorno propicio para los negocios,” expresó Perea respecto al crecimiento económico de Perú.
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“También hay que gestionar los grandes proyectos en minería e infraestructura para que finalmente se concreten. Hemos visto positivo que finalmente se anuncie el reinicio de Tía María (Arequipa), aunque todavía esto será para la parte final del año si efectivamente se materializa, lo cual podría darle un empuje adicional a la economía”, agregó.
Impacto de factores adicionales en la economía
Asimismo, Perea destacó que el nuevo retiro de las AFP y la Compensación por Tiempo de Servicio (CTS) también influirán positivamente en el consumo y la economía.
El economista jefe para Perú del BBVA Research refirió que el crecimiento del PBI nacional en abril (5.28%) y mayo (5.04%) del presente año fue algo transitorio, por el “efecto rebote” frente a las cifras de los mismos meses del 2023 y por la normalización del clima que favoreció a ciertas actividades como pesca y agro.
“La aceleración de las tasas de crecimiento en abril y mayo, superiores al 5%, se explica básicamente por la normalización de algunas actividades afectadas por las anomalías en el clima, en particular la pesca y la incidencia que tiene la extracción de anchoveta”, sostuvo. Añadió que la economía está en un proceso de recuperación, reflotando hacia su nivel habitual, con efectos positivos visibles en la pesca, textiles y el sector agrícola.












