La economía peruana mantiene un desempeño sostenido durante la segunda mitad del año, respaldada por el repunte de la demanda interna y el avance de la inversión pública. La mejora del consumo privado y la estabilidad de precios también han contribuido a fortalecer el dinamismo de las principales actividades productivas.
En este escenario, los indicadores macroeconómicos reflejan una recuperación gradual luego de un 2024 marcado por choques externos y condiciones financieras más restrictivas. Las expectativas empresariales muestran señales de confianza, mientras que la inflación continúa dentro del rango meta del Banco Central de Reserva.
PBI creció cerca de 3% en septiembre
Scotiabank estimó que el Producto Bruto Interno (PBI) habría crecido alrededor de 3% en septiembre, tras el avance de 3.18% registrado en agosto. “No nos sorprendería que supere esta cifra”, señaló el banco en su reporte semanal, al destacar el mayor consumo de electricidad, la inversión pública y el despacho de cemento.
El crecimiento de agosto estuvo liderado por los sectores vinculados a la demanda interna y los servicios. El banco subrayó que este impulso responde a “la mejora de los ingresos reales de la población, el crecimiento del empleo formal privado, las bajas presiones inflacionarias y mejores condiciones crediticias”. En agosto, el empleo formal privado avanzó 6.9% interanual.
Los rubros no primarios crecieron 3.6% según el Banco Central de Reserva. Comercio se expandió 3.8% por la mayor venta de autos nuevos, mientras construcción aumentó 3.6% gracias a la inversión pública y la autoconstrucción. La manufactura no primaria subió 1.8%, impulsada por alimentos, bebidas y bienes intermedios.
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Expectativas de crecimiento para 2025
Las actividades primarias crecieron 1.7%, con la agricultura liderando con 6.4% debido a la mayor demanda local y externa. En contraste, pesca cayó 11.5% por condiciones climáticas adversas, lo que afectó la manufactura primaria, que retrocedió 5.5%. Minería e hidrocarburos avanzaron 1.78%, impulsados por la producción de hidrocarburos.
Scotiabank mantiene su proyección de crecimiento del PBI en 3.2% para 2025, en línea con el desempeño reciente. La entidad financiera sostuvo que “los indicadores de consumo y crédito siguen mostrando resiliencia, mientras que la apreciación del sol frente al dólar ha alentado la importación de bienes de consumo”.
El informe resaltó que la estabilidad macroeconómica nacional continúa siendo clave para la recuperación del empleo y la inversión privada. La mejora en las condiciones crediticias ha reforzado, en gran medida, el gasto de los hogares y el desarrollo de proyectos públicos, factores que sostienen la expansión de la economía nacional.
Perspectivas para 2026: precios bajos y menor inflación
Mirando al 2026, Scotiabank destacó que el país seguirá beneficiándose de precios internacionales bajos en insumos como el trigo, el maíz y la soya. “Los precios internacionales de los soft commodities se han mantenido este año en niveles particularmente bajos, en rangos previos a la pandemia”, precisó el banco citando el informe Wasde del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
El banco explicó que las cosechas favorables y la menor demanda china han mantenido abundante la oferta de granos, reduciendo los costos para la industria alimentaria, ganadera y avícola. Estos menores precios “ayudan a contener presiones inflacionarias”, señaló Scotiabank en su análisis sobre el impacto global de los insumos básicos.
“El escenario base para 2026 sigue siendo de precios bajos, mientras el mercado se mantenga superavitario”, indicó el banco. En ese contexto, estimó que Perú continuará aprovechando precios de importación moderados durante el próximo año, aunque podrían presentarse “rebotes de alivio” por factores climáticos o tensiones geopolíticas.













