El comercio minorista se enfrenta al reto de evolucionar al mismo ritmo que la cultura y las constantes demandas de los consumidores actuales. Durante la NRF 2026, Ariel Haroush, director ejecutivo de la agencia Outform, planteó la necesidad de que las tiendas físicas sean tan dinámicas como las redes sociales. Mantener la relevancia en este entorno requiere una adaptación constante y una capacidad de evolución que hoy es fundamental para sobrevivir.
Haroush señaló que las redes sociales resultan adictivas porque siempre están cambiando y adaptándose a los intereses del usuario de manera constante. Sin embargo, la experiencia de entrar en una tienda tradicional suele carecer de ese factor de sorpresa y deleite que el consumidor busca hoy. Por ello, se están creando conceptos como las “Tiendas del Futuro” en Londres, que utilizan tecnología inmersiva y pantallas LED a la carta.
Estrategias centradas en la experiencia del cliente
Un ejemplo destacado de esta transformación es el concepto Dick’s House of Sport, un espacio experiencial de más de 9.000 metros cuadrados. En lugar de comenzar implementando tecnología de forma aislada, la empresa se centró primero en definir la experiencia deseada en cada área de la tienda. Michael Budzisz, de Dick’s Sporting Goods, destacó que este enfoque ha facilitado la aceptación de la estrategia por parte de las marcas.
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La tecnología digital se ha convertido en el aliado perfecto para fortalecer la narrativa y el servicio que ya caracterizaban a la compañía. Sobre este proceso de integración, Michael Budzisz afirmó textualmente: “Al abordarlo de esa manera, descubrimos que logramos una mayor aceptación. Logramos que las marcas comprendieran nuestra estrategia minorista”. El resultado es una plataforma que se integra sin fisuras en el entorno físico de la tienda.
Entre las innovaciones más impactantes se encuentra la capacidad de levantar y aprender, donde el cliente interactúa físicamente con un objeto determinado. Al tomar un producto, como un zapato, el consumidor es recompensado inmediatamente con contenido digital relevante sobre campañas o especificaciones técnicas. Esta combinación de elementos digitales en suelos y paredes genera una atmósfera dinámica que busca despertar emociones profundas en el comprador.
El objetivo no es saturar al cliente con estímulos visuales innecesarios, sino ofrecer una experiencia que eleve la marca de forma dramática y coherente. Haroush advierte sobre el peligro de generar “ruido digital” similar a entornos excesivamente saturados como Times Square. Al respecto, el experto cuestionó: “¿Cómo se adaptará la tienda dentro de un año, dos años o tres? ¿Cómo se lleva a cabo una toma de posesión de la tienda?”.
El contenido como motor del merchandising visual
El avance de la industria minorista está impulsado por un triángulo compuesto por la madurez tecnológica, la accesibilidad y las expectativas del comprador. Para Haroush, el contenido lo es todo, pero solo si se utiliza estratégicamente para mejorar el merchandising visual de la tienda. No se trata simplemente de colocar un anuncio de televisión en una pared, sino de contextualizar la información en el punto de venta.
El contenido moderno debe comprender profundamente la forma de la mercancía y estar orientado hacia la conversión y la mejora de la visualización. Esta mentalidad diferente es la que está impulsando el cambio real para los minoristas en la actualidad. Ariel Haroush concluyó enfatizando lo siguiente: “No basta con pegar un anuncio de televisión en la pared. Debe contextualizarse y ubicarse en el lugar de la mercancía”.
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