En un sorprendente giro, el Producto Interno Bruto (PIB) de China ha superado las expectativas al alcanzar un crecimiento del 5.2% en el año 2023, según datos recién publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país asiático.
Este notable aumento contrasta con el 3% registrado en el año 2022, marcado por estrictos confinamientos y restricciones en línea con la política nacional de “cero covid”. Incluso supera la meta oficial establecida a principios del año pasado, que anticipaba un repunte de “en torno a un 5%”. El Primer Ministro chino, Li Qiang, destacó este logro durante su intervención en la cumbre anual del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), señalando los “cimientos sólidos y sanos” de la economía china.
Cabe destacar que las predicciones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional situaban el crecimiento en el 5,2% y 5,4%, respectivamente. El crecimiento por sectores revela un aumento del 4,1% en el primario, 4,7% en el secundario, y un sólido 5,8% en el terciario.
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Riqueza total en China
En el último trimestre de 2023, la economía china creció un 1% intertrimestral, en línea con las expectativas de los analistas. Sin embargo, esto fue 0.3 puntos por debajo de la última marca, aunque aún positivo en comparación con el mismo período del año anterior, con un crecimiento del 5.2%, 0,1% menos de lo esperado.
Aunque la Oficina Nacional de Estadística destaca una “inercia de recuperación” y “progresos sólidos” a lo largo de 2023, gracias a su capacidad para “resistir las presiones externas y superar las dificultades internas”. Pese a ello, la Oficina advirtió de un “entorno exterior cada vez más complejo, grave e incierto” y de “las dificultades y los desafíos” que todavía enfrenta la economía nacional.
“El año no se salió como se esperaba”
“Incluso aunque la economía china superase su objetivo de crecimiento (…), el año no salió como las autoridades esperaban. En el primer año tras las restricciones pandémicas, habríamos esperado un torrente de actividad a medida que los hogares y los negocios recuperaban el tiempo perdido. No obstante, lo que tuvimos fue un año manchado por la vacilante confianza de los hogares y la cautela de los negocios”, explicó Harry Murphy Cruise, economista de Moody’s Analytics.
El experto cree que los datos del último trimestre son el mejor ejemplo: “El crecimiento no fue nada del otro mundo y la recuperación fue desigual a lo largo de la economía”.
Cruise considera que las medidas de apoyo anunciadas “poco a poco” desde mediados de año “no han servido de mucho para revertir la situación”, y cree que “está claro que la economía china necesita más estímulos”, sugiriendo un “apoyo directo” a los hogares, idea que, no obstante, no parece del gusto de las autoridades.
“Parece más probable que veamos una flexibilización monetaria y la emisión de nueva deuda para proyectos de infraestructura, energía y manufactura”, apunta el economista, que destaca precisamente en el sector manufacturero el principal flotador al que se puede aferrar la economía china en 2024, año en el que prevé que crezca un 5 % si se cumplen los pronósticos más optimistas.
En su opinión, y pese a un mayor consumo –especialmente en el caso de los servicios– marcado por una bajada de la tasa de ahorro de los hogares, la economía china todavía se ve afectada por una “debilidad” principalmente derivada de la crisis del mercado inmobiliario y por la amenaza de la deflación.













