Una reconocida cadena de electrodomésticos en el sur de California, Estados Unidos, ha cesado sus operaciones de manera abrupta, cerrando todas sus sucursales y acogiéndose a la bancarrota bajo el Capítulo 11. Esta decisión se anunció tan solo unos días después de la intensa actividad comercial generada por el Viernes Negro (Black Friday), lo que generó un gran desconcierto. El cierre tomó por sorpresa tanto a sus empleados como a los clientes que habían realizado pedidos y aún estaban en espera de la entrega de sus productos.
La medida afectó a las 17 ubicaciones que la empresa mantenía operativas en la región del sur de California. Un aviso interno informó que las operaciones comerciales cesarían definitivamente a partir del 6 de diciembre, aunque no se emitió ninguna comunicación pública previa dirigida a los consumidores. La compañía explicó que esta difícil determinación estuvo relacionada con diversos factores económicos externos y los desafíos macroeconómicos que estaban enfrentando.
La solicitud de bancarrota se produjo en un contexto de alta actividad comercial por las ventas de temporada, lo que dejó a varios compradores recientes en una situación de gran incertidumbre. El volumen de ventas generado durante el Black Friday intensificó el impacto del cierre para aquellos clientes que esperaban recibir los artículos comprados recientemente. Esta situación generó una gran cantidad de reclamos y confusión entre los consumidores afectados por el repentino cese de operaciones.
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La cadena podría enfrentar demandas
La cadena de electrodomésticos que se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 es Howard’s Appliance. A pesar de los mejores esfuerzos para superar desafíos como los aranceles y la disminución del gasto del consumidor, la empresa tomó la difícil decisión de declararse en quiebra y cerrar. David Goodrich, del bufete Golden Goodrich, declaró a los medios de comunicación: “Esta no fue una decisión tomada a la ligera, sino una que se hizo necesaria dado el panorama económico actual”.
A diferencia de los empleados, los clientes no recibieron ninguna comunicación formal sobre el cierre, incluidos aquellos con pedidos activos o productos pendientes de entrega. De no concretarse la entrega de los pedidos pendientes a los consumidores, estos clientes podrían tomar medidas legales en contra de la compañía. Esta ausencia de información ha afectado gravemente a los compradores, quienes se encuentran en una situación incierta respecto a cuándo recibirán sus artículos o si los recibirán en absoluto.
Según los reportes, los empleados de Howard’s Appliance recibieron apenas un día de aviso antes del cierre definitivo de las sucursales. La notificación de cierre, firmada por Isaiah Padilla, gerente general de logística de Howard’s Appliance, señalaba que la empresa cerraría debido a “circunstancias fuera de nuestro control”. El sitio web de la cadena permaneció inaccesible hasta el 6 de diciembre.
Un antecedente relevante es que, en 2020, la cadena ya había cerrado previamente su tienda de Upland, California. En aquella ocasión, la empresa citó ventas débiles y las condiciones minoristas locales como factores de la decisión. En ese momento, la estrategia anunciada se centró en invertir en otras ubicaciones que se consideraban más favorables.
Reacciones en redes sociales
El repentino cierre de la cadena provocó un aumento significativo de publicaciones de clientes frustrados en redes sociales, especialmente en la plataforma Reddit. Varios usuarios relataron experiencias de pedidos no entregados y la imposibilidad de contactar a la empresa para obtener respuestas. Un usuario mencionó que sus padres compraron una cocina nueva en Howard’s, pero al ver que todas las tiendas cerraban al día siguiente, llamaron a cuatro sucursales sin obtener respuesta.
Otro comentario confirmó el cierre tras visitar una tienda física: “Las luces estaban apagadas, solo un cartel de cerrado, y el horario de atención había sido borrado del escaparate”. Este mismo usuario reveló que llevaba cuatro meses esperando algunas piezas de un pedido previo que la compañía aún no había logrado completar. Los relatos reflejan la confusión y el impacto directo que el cese de operaciones tuvo en los consumidores que ya habían pagado por sus productos.














