El gobierno de Estados Unidos ha informado este jueves sobre la implementación de aranceles adicionales que alcanzan un 145% para los productos provenientes de China. Esta decisión ha sido recibida con decepción por parte de los mercados financieros, los cuales mantenían la expectativa de una posible desescalada en la guerra comercial que comenzó durante la administración de Donald Trump.
El día miércoles, el presidente estadounidense modificó su enfoque al dirigir su atención hacia China y, al mismo tiempo, otorgar un leve alivio a otros socios comerciales de Estados Unidos. No obstante, estos continúan sujetos a aranceles adicionales del 10% sobre sus exportaciones hacia la nación estadounidense.
Como respuesta a las medidas de represalia implementadas por Pekín, Trump comunicó el miércoles que el incremento sobre los productos chinos sería inicialmente del 125%. Sin embargo, el jueves, la Casa Blanca precisó mediante un decreto que el aumento real de las tarifas aduaneras se establecerá en un 145%. Esto se debe a que el 125% se calcula sobre el 20% adicional que ya se había impuesto a China en el contexto de la lucha contra el tráfico de fentanilo, un opioide sintético que ha devastado a Estados Unidos.
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La administración también especificó que, si bien el recargo impactará a la mayoría de los productos chinos, no todos estarán sujetos a estas nuevas tarifas. Por ejemplo, los semiconductores quedan exentos de estas medidas. Además, los nuevos gravámenes se suman a los aranceles que ya estaban en vigor antes del regreso de Trump a la Casa Blanca en enero.
Mercados estadounidenses en caída
Las bolsas de Nueva York iniciaron la jornada con resultados negativos y continúan en un descenso notable. Alrededor de las 16:10 GMT, el índice Dow Jones registraba una caída del 4.20%, mientras que el Nasdaq se desplomaba un 5.78% y el S&P 500 perdía un 4.71%. En este contexto, tanto el petróleo como el dólar también experimentan pérdidas debido a la creciente preocupación por una desaceleración de la actividad económica. Por otro lado, el oro alcanzó un nuevo máximo histórico.
A pesar del retroceso en los mercados estadounidenses, las acciones asiáticas y europeas mostraron un comportamiento positivo. Las bolsas registraron incrementos significativos, con Tokio subiendo un 9%, Fráncfort un 4.53% y París un 3.83%. Esta tendencia refleja una respuesta del mercado ante la incertidumbre que enfrentan los Estados Unidos.
Mientras tanto, en su confrontación con la administración estadounidense, Pekín se mantiene firme y promete “luchar hasta el final”, aunque sin descartar la posibilidad de un acuerdo. El Ministerio de Comercio de China advirtió que las negociaciones deben llevarse a cabo en un marco de “igualdad” y respeto mutuo, subrayando la importancia de un diálogo constructivo.
Posibles medidas de Pekín y la respuesta de la UE
Mientras se espera un potencial acuerdo, Pekín ha decidido limitar el número de películas estadounidenses que se proyectarán en su territorio. Esta decisión se produce después de que Donald Trump suspendiera durante 90 días sus llamados “aranceles recíprocos” destinados a casi 60 socios comerciales, incluida la Unión Europea.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, indicó que la UE ha optado por retrasar su respuesta para “dar una oportunidad a las negociaciones”. Sin embargo, si las conversaciones no avanzan, la UE implementará las contramedidas anunciadas sobre productos estadounidenses.
El principal asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, afirmó en una entrevista con CNBC que la tasa mínima universal del 10%, implementada el sábado pasado, probablemente se mantendrá en vigor, sugiriendo que las tensiones comerciales seguirán influyendo en la economía estadounidense.
Washington busca repatriar actividades industriales
Según declaraciones recientes, Washington considera necesario “crear suficiente presión” sobre sus aliados para facilitar el regreso de las actividades industriales a Estados Unidos. Este enfoque responde a una estrategia más amplia en el ámbito comercial que busca consolidar la producción nacional.
El jueves, la ASEAN, un bloque compuesto por diez países del sudeste asiático, acordó no implementar “medidas de represalia” contra Estados Unidos, en un intento por mantener relaciones comerciales estables. Por su parte, Vietnam, que enfrenta un arancel del 46%, manifestó su intención de adquirir más productos estadounidenses a cambio de un acuerdo favorable.
Donald Trump afirmó que más de 75 países han mostrado interés en entablar negociaciones con Estados Unidos, lo que refleja la dinámica global de las relaciones comerciales. Sin embargo, en un tono crítico, el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz observó que las naciones no están claras sobre la forma de negociar con Estados Unidos, ya que “no hay ninguna teoría económica detrás de lo que él [Donald Trump] está haciendo”.
La actual ofensiva aduanera de Estados Unidos está obligando a varios actores a reconfigurar sus estrategias comerciales. En este contexto, la Unión Europea anunció el jueves que los Veintisiete iniciarán negociaciones con los Emiratos Árabes Unidos para establecer un acuerdo de libre comercio, lo que podría alterar significativamente el equilibrio comercial en la región.












