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Miércoles, 28 de Noviembre del 2018

Revolución de las tiendas de conveniencia y retos logísticos

Por: Gustavo Zapata, gerente de unidad de negocio de Yobel SCM.

El retail peruano está viviendo un proceso importante de transformación con la fuerte expansión de las tiendas de conveniencia.

Si bien estas no son totalmente nuevas en el mercado peruano pues ya existían en las estaciones de servicio de combustibles (con las cadenas Listo!, Viva, Jet Market, entre otras); la novedad está en el acelerado crecimiento del formato stand alone, impulsado por las tiendas Tambo+ y Aruma, cadenas manejadas por Lindcorp.

A estas se suma la mexicana Oxxo que ya empezó a abrir tiendas en Lima, a la vez que se espera que la compra de MiMarket por parte de InRetail (del Grupo Interbank) y de Viva por el Grupo Romero también dinamicen el sector.

Este mercado tiene un gran potencial de crecimiento tanto en Lima como en provincias, plaza que empezaría a ser incursionada por Tambo+ a partir del próximo año.

Según la consultora Euromonitor, en el Perú hay una tienda de conveniencia por cada 800,000 habitantes, este ratio es de 6,000 en el mercado chileno.

Además, esta consultora espera que las ventas de estas cadenas pasen de US$ 21 a US$ 62 millones entre el 2016 y el 2021. Justamente, para el año del Bicentenario de la Independencia, tanto Tambo+ como Oxxo esperan tener cerca de 600 tiendas cada una.

RETOS PARA LA LOGÍSTICA

Si consideramos que una tienda de conveniencia puede ofrecer hasta 5,000 productos (agrupados en 19 categorías) de 200 marcas en cada tienda, y que esta cadena espera tener 120 establecimientos de 100 metros cuadrados cada una al 2023; podemos hacernos una primera idea de la complejidad logística que significará la agresiva expansión de las tiendas de conveniencia tanto en Lima como en provincias.

Por ejemplo, cuando se lanzó la cadena Aruma, cada proveedor abastecía directamente o a través de distribuidores a sus locales; sin embargo, la tendencia actual es centralizar el abastecimiento en el almacén de un operador logístico, para hacer frente al gran número de tiendas que tendrán a lo largo del país.

Cabe recordar que el boom de las tiendas de conveniencia implicará pasar de grandes superficies con grandes volúmenes que se abastecen aprovechando las economías de escala; a volúmenes pequeños, con una gran cantidad de entregas y de puntos de entrega (tiendas) que hay que abastecer más rápido.

Por ello, deberán tener en cuenta las siguientes consideraciones:

1. Sabiendo que el formato de tiendas de conveniencia maneja superficies de entre 50 y 100 metros cuadrados por local, los establecimientos tienen que manejar muy bien los inventarios, la reposición y la exhibición.

Además, el abastecimiento debe ser rápido, preciso y lo más eficiente, pues sino los costos logísticos podrían elevarse de manera significativa.

2. Dado que el consumidor busca una compra rápida en las tiendas de conveniencia, estas no pueden recibir 15 proveedores en un día pues los dependientes perderían mucho tiempo atendiéndolos.

En ese sentido, lo recomendable es que estas cadenas centralicen los pedidos en un almacén, hagan sorting de estos y realicen una o dos entregas multiproveedor por día en los rangos horarios en los que hay un menor flujo de clientes.

3. Además, se debe considerar que algunos proveedores venden lotes mínimos de despacho.

Así, si por ejemplo, una tienda de conveniencia solo necesita reponer seis shampoos de una marca pero el lote mínimo es de 12, la diferencia la tendrá que colocar igualmente en la góndola, quitándole espacio a otros productos que pueden vender más, dado que el excedente no se puede colocar en los pasillos.

Frente a esas políticas comerciales de los abastecedores, la centralización de los despachos en un operador logístico toma relevancia, pues este entregará a cada establecimiento las cantidades de reposición necesarias.

4. A futuro será importante que las cadenas de tiendas de conveniencia y sus operadores logísticos integren la lectura de los inventarios. De esta manera, el segundo no esperará que las tiendas hagan los pedidos, sino que manejará los inventarios y atenderá las necesidades de reposición automáticamente. Este proceso más eficiente hará que la cadena maximice sus ventas.
Esto implicaría que el cliente dé todas las referencias (SKUs), las demandas estimadas, los espacios asignados, para que el operador logístico llene las góndolas según sus políticas comerciales, en tanto que la cadena se dedicará a vender que es su core business. Esa sería una sinergia interesante y muy beneficiosa para la cadena.

En ese sentido, la fuerte expansión de las cadenas de tiendas por conveniencia y la consecuente competencia creciente entre estas, hará que sus operadores logísticos sean más creativos para maximizar el metro cuadrado de cada tienda, brindando opciones como alto fraccionamiento, ventanas horarios y entregas multidestino.


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