El Gobierno español ha anunciado una estratégica movida en el tablero empresarial al decidir adquirir hasta un 10% de participación en Telefónica, la principal operadora de telecomunicaciones del país. Esta acción, liderada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), busca contrarrestar la reciente entrada de la compañía saudí STC, que adquirió un 9,9% de las acciones de Telefónica.
La SEPI, entidad pública bajo el control del Ministerio de Hacienda, invertirá casi 2.200 millones de dólares en esta operación, convirtiéndose así en el accionista mayoritario de Telefónica, superando a Caixa, BBVA y a la ya mencionada STC. Esta decisión marca un retorno parcial a la propiedad estatal de Telefónica, que ha sido una empresa totalmente privada desde 1997, cuando culminó el proceso de privatización iniciado por el Gobierno anterior del PSOE.
Comunicado del Gobierno
En un comunicado dirigido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la SEPI destacó la importancia estratégica de Telefónica en el ámbito nacional e internacional, subrayando su relevancia para la economía, el tejido productivo, la investigación, la seguridad, la defensa y el bienestar de los ciudadanos.
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El comunicado también señala que esta adquisición tiene una “vocación de permanencia” y busca proporcionar a Telefónica una mayor estabilidad accionarial para alcanzar sus objetivos. Además, la SEPI se compromete a llevar a cabo los trámites necesarios para minimizar el impacto en la cotización y completar la adquisición de acciones de manera efectiva.
Jugada estratégica
Este movimiento estratégico por parte del Gobierno español ha sorprendido al panorama empresarial español, dado que Telefónica es una de las mayores empresas privadas del país y una de las destacadas en el Ibex 35.
La decisión de la SEPI llega en un momento clave para Telefónica, que actualmente se encuentra en medio de negociaciones tras anunciar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), con estimaciones de reducir cerca de 4.000 puestos de trabajo, incluyendo despidos y prejubilaciones.
El anuncio de esta adquisición por parte del Gobierno se interpreta como una respuesta estratégica a la reciente adquisición de acciones por parte del grupo saudí STC. La SEPI, como brazo industrial del Estado, ha sido movilizada para asegurar una participación significativa en la empresa de telecomunicaciones.
En respuesta a estos acontecimientos, Telefónica ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMC) su compromiso de continuar con su plan estratégico 2023-2026, recientemente aprobado, enfocándose en la creación de valor para los accionistas y la mejora continua del servicio para sus clientes. La empresa también busca minimizar cualquier impacto negativo en la cotización resultante de esta operación.
Acciones de Telefónica se disparan en bolsa
Las acciones de Telefónica que cotizan en la bolsa española repuntaban hasta un 6% en la apertura de la sesión este miércoles. Los títulos reflejan la intención del Estado de comprar hasta un 10% de las acciones de la empresa anunciada este martes y convertirse en su principal accionista para contrarrestar la entrada de la saudí STC de hace unos meses.
A media sesión el repunte se situaba en el 4% y los 3,70 euros. El ejercicio ha sido irregular en el parquet para la empresa presidida por José María Álvarez-Pallete, con una revalorización de apenas el 3% en el acumulado del año antes de saltar la noticia de la compra por parte del Estado. La empresa registró su máximo anual en abril, cuando las acciones tocaron los 4,1 euros, cota que perdió en los meses siguientes, con los 3,5 euros como suelo.












