Estudio
lunes, 18 de mayo del 2015

¿Cómo serán los centros comerciales en el futuro?

Los supermercados utilizarán nuevas tecnologías para conectar a los consumidores con los productos.

Según Rafael Mateu, socio y director de Gestión de Activos de Cushman & Wakefield en Madrid, las tendencias mundiales en tecnología permitirán a los centros comerciales evolucionar, aunque esto ya sucede en algunos malls del primer mundo.

“Gracias a los avances tecnológicos es que se está experimentando y facilitando las experiencias de ocio, eliminando las partes aburridas y los tiempos de espera. Así, con una simple aplicación móvil puedes consultar en qué estado se encuentra el parking de un centro comercial y reservar, por un módico precio, una plaza”, afirma Mateu.

Lo mismo sucede con los restaurantes, en los que suele haber pesadas listas de espera, pero que puedes evitar si reservas una mesa a través de tu móvil e incluso elegir los platos que vas a tomar para sentarte a comer a la hora que tú desees.

De igual forma, con las nuevas tecnologías, será difícil perderse por estos establecimientos, ya que podrás descargarte mapas en el móvil que te guíen desde una tienda a otra, como se hace ahora por las ciudades. O podrás resolver tus dudas en un momento gracias a multitud de pantallas interactivas.

Evolución del sector retail

Según el directivo de C&W, los centros comerciales, han vivido una evolución evidente, ya que hace años consistían en un hipermercado con una pequeña galería comercial de moda, que más tarde fue creciendo y se añadieron las boleras y las salas de cine.

“Ahora la tendencia es la restauración. Hace 20 años apenas suponía un 5% de la superficie total y ahora ocupan el 20%”, explica.

Estos espacios seguirán creciendo y es un movimiento estratégico, ya que Mateu explica que “los clientes que comen en un centro comercial se gastan un 20% más en las tiendas, porque tienen otro tipo de experiencia”.

Este puede ser claramente el elemento diferenciador, ya que en los centros grandes, están tomando peso los restaurantes especializados, frente a los de comida rápida.

“Ahora la mayoría de los centros son iguales, y eliges uno u otro por la proximidad o la facilidad para aparcar”, pero para ganar clientes cada centro deberá tener una identidad única.

Las posibilidades son infinitas, desde guarderías y actividades infantiles hasta mercados gourmet y eventos con grandes chef que te enseñen a cocinar, o actividades relacionadas con el teatro o grupos musicales de moda.

Según indica la web eleconomista.es las variedades de ocio marcarán la diferencia y ya hay centros comerciales, como Puerto Venecia en Zaragoza, que también ofrece actividades deportivas y acuáticas.

“Los centros comerciales tiene que crear ciertos vínculos con la sociedad, organizando eventos con los colegios por ejemplo, de forma que haya una conexión real con el entorno cercano”, explica Mateu.

Entorno físico y digital

Por otro lado, el directivo habla del concepto Phygital, como la unión del entorno físico y digital.

“En unos años los actores puros (que sólo comercialicen en uno de los dos espacios) tenderán a desaparecer. La tecnología lo va a condicionar todo, y por el momento, en el caso de las compras online, ya se está dejando notar en países más maduros como Francia o Reino Unido, donde el 60% de las compras online, se recogen en las tiendas”, sostuvo.

El supermercado del futuro

Las nuevas tecnologías aplicadas a la información al consumidor. Esta será la principal característica del supermercado del futuro, según el prototipo de establecimiento que se ha instalado en la Exposición Universal que se celebra en Milán (Italia).

El arquitecto e ingeniero italiano Carlo Ratti ha elaborado un stand denominado #FutureFoodDistrict en la Expo en el que trata de reproducir el supermercado del mañana.

Su objetivo será informar al consumidor sobre el origen, contenido y demás características del producto, para lo cual hará uso de las nuevas tecnologías, refiere el medio español infoRETAIL.

Así mismo, la tienda utilizará los avances tecnológicos, como el Internet de las Cosas (IoT), para conectar a los consumidores con los productores e informarles sobre el contenido de su compra.

“Paradójicamente, en el pasado, la cadena de producción y de distribución era mucho más clara y el consumidor estaba mucho mejor informado”, ha reconocido Ratti, que añade que las nuevas tecnologías servirán para “suprimir muchas barreras entre el consumidor y el productor”.

En cuanto al ‘lay out’, desaparecen las estanterías verticales y el almacenamiento masivo, mientras que pantallas digitales repartidas por todo el establecimiento ofrecen información sobre los productos.

La tactilidad se convierte en el motor de la compra. Para incorporar los artículos a la cesta ya no hay que cogerlos de las estanterías, sino que basta con tocarlos.

Además, el nuevo supermercado cuenta con una parte de la plantilla compuesta por robots, que se encargan de preparar los pedidos. No obstante, las personas siguen ocupando el grueso de la fuerza de trabajo, con hasta 80 trabajadores en la tienda.

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