Estudio
lunes, 14 de octubre del 2013

Comprar en packs no siempre resultaría más ahorrativo, según estudio

Diversos factores en algunas categorías o situaciones harían que la compra individual resulte más rentable.

Aunque los consumidores suelen creer que comprar productos en packs resulta más conveniente, en realidad no siempre sería así. Un estudio elaborado por el Centro de Estudios del Retail de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile,  indagó en los precios de packs -o bundles- y los precios individuales de cuatro categorías de productos: comida para el hogar o abarrotes, comida rápida, artículos de aseo personal y aseo de casa. Todo para verificar los descuentos. El resultado dejó en evidencia que el ahorro promedio de los consumidores al comprar un pack es de 14,7%. Sin embargo, hay 9 casos en los que se mostró que no hay ahorro (ahorro negativo) en comparación a la compra individual de productos. De estos casos, cinco pertenecen a abarrotes y cuatro a comida rápida.

Además, quedó en evidencia que once packs tienen ahorros poco relevantes (entre un 0% y un 5%), de los cuales siete corresponden a comida y cuatro de comida rápida.

Según el estudio, un pack que no genere ahorro podría dejar en evidencia el desconocimiento de los precios por parte de los usuarios, una superposición de ofertas que se planificaron por separado o simplemente por errores de etiquetado.

La categoría de aseo, por el contrario, es la que presenta mayores porcentajes de ahorro, superando el 5% en todos los casos estudiados.

La explicación estaría dada porque hay una mayor competitividad de precios y por la constante rotación de productos. “Cuando introducen un producto nuevo tienen menos noción de cuánto cuestan los productos; ahí los clientes se hacen más sensibles al precio y hace más sentido poder jugar más con los precios”, explica el investigador del Centro de Estudios del Retail, Marcel Goic.

El estudio analizó además la percepción de los consumidores frente a los packs, dejando al descubierto que en general perciben un ahorro mayor al que realmente obtienen al comprar combos.

“Puede tener que ver con la consistencia, codificar las cosas como te parecen convenientes. Es decir, tratar de poner los números a nuestro favor a la hora de ver el precio de un producto. Y lo otro es cómo pesan las ganancias en comparación a las pérdidas, una especie de auto convencimiento de cómo se valoriza las veces que pierden versus las veces que una persona gana en el descuento”, detalló.

“Encontramos que efectivamente la gente sí se daba cuenta de que hay descuento, pero lo que es interesante es que el descuento percibido no depende de la magnitud del descuento, es decir, si es de un 40% o de un 5%”, explica Goic.

Suscríbete al boletín y recibe el mejor contenido en tu correo.
[contact-form-7 id="55196" title="¡Suscríbase a nuestro boletín!"]