Estudio
miércoles, 9 de abril del 2014

Paulmann y Paonessa se ven en los tribunales por conflicto de interés

La pelea tiene enfrentados a Cencosud con uno de sus principales ejecutivos.

“La compañía recibió una denuncia contra el ejecutivo Renzo Paonessa (ex gerente de la división Shopping, Proyectos & Obras) que dio origen a una investigación interna que arrojó la existencia de algunas negociaciones que se apartaban de las normas establecidas por el Código de Ética”.

El 27 de junio del año pasado una nota publicada por el sitio El Mostrador daba cuenta de una serie de irregularidades que afectaban a la división inmobiliaria del holding y que provocó el descabezamiento de buena parte de los ejecutivos que lideraban esa área.

El gerente general de Cencosud, Daniel Rodríguez aclaró que en algunas negociaciones del área inmobiliaria se habían producido conflictos de interés calculados en US$15 millones, y que si bien no afectaban el patrimonio de Cencosud, sí golpeaban el corazón del gobierno corporativo del holding.

Los dardos apuntaron contra Paonessa, que hasta esa fecha era uno de los ejecutivos más cercanos a Paulmann, y al interior de Cencosud era mencionado como uno de sus “delfines”.


Los contratos bajo la lupa

Tras la declaración de Rodríguez, poco y nada se supo de este conflicto, pero a fines de septiembre de 2013, Cencosud demandó a Paonessa en el 30 Juzgado Civil de Santiago por haber recomendado a la administración celebrar contratos de arriendos con desarrolladores inmobiliarios que tenían vínculos familiares con él, sin haberlos mencionado como eventual conflicto de interés.

Cencosud indica que entre 2011 y 2013, Paonessa tenía atribuciones de “estudiar, planificar, negociar, organizar, materializar e implementar los asuntos de desarrollo inmobiliario de la compañía y sus filiales”.

Por ello, la demanda apunta a la recomendación de tomar arriendos en las comunas de Nacimiento, Puchuncaví y La Granja con los desarrolladores inmobiliarios “Centro Comercial Nacimiento SpA”, “Inmobiliaria Maitencillo’s Boulevard S.A.”, y “Centros Comerciales La Granja SpA”.

Tras cerrar el acuerdo, -según Cencosud-, surgieron dudas sobre los intereses de Paonessa en dichos negocios, sobre todo cuando supieron que los desarrolladores inmobiliarios celebrarían un leasing con Principal Vida.

“Al obtener copia de estos contratos de arriendo, se pudo establecer que comparecía en ellos el demandado, constituyendo fianza solidaria (…) con la compañía de leasing . A partir de este antecedente, fue revelada la existencia de un interés personal comprometido por parte del demandado en las tres operaciones”, dice la demanda.


Afirma que al menos dos de las sociedades mencionadas eran controladas por los cuñados de Paonessa, Rodolfo y Pablo Soria-Galvarro.

Cencosud sostiene que tras conocer estos antecedentes, el 11 de junio de 2013 se dio por terminada la relación laboral con Paonessa, y desde esa fecha busca que pague por infringir sus deberes fiduciarios.

Defensa de Paonessa: “Desconocía la participación de su cuñado”

Tras meses de inmovilidad, la causa judicial se reactivó con la dura respuesta de Paonessa, quien sostiene que no existió conflicto de interés en las operaciones y que cuando se firmaron los acuerdos, él ya no era ejecutivo de Cencosud.

La defensa de Paonessa sostiene que la demanda de Cencosud tiene un relato “sesgado y acomodaticio”, que se aprovecha de actos formales que no correspondían a un reflejo de la realidad.

Asegura que Paonessa renunció en febrero de 2012 por un problema de salud, perdiendo así su calidad de “ejecutivo principal”, sin haber tenido interés en los contratos relacionados con anterioridad a su renuncia. De hecho, fuentes ligadas al ejecutivo aseguran que desde marzo de ese año Paonessa ni siquiera tenía oficina en Cencosud.

Desde mediados de ese año sólo siguió prestando servicios para el área inmobiliaria en calidad de asesor hasta la inauguración (junio de 2012) del mall Costanera Center. Luego llegó a un acuerdo con Paulmann para seguir como asesor, bajo la condición de que pudiera desarrollar proyectos propios y asesorías.

La defensa del ex ejecutivo asegura que sólo una vez que renunció al holding supo de la participación de su cuñado Rodolfo Soria-Galvarro como uno de los inversionistas minoritarios en proyectos ubicados en Casablanca y Quillota, y luego en La Granja y Nacimiento. “De esta forma, no pudo haber existido conflicto de interés alguno, por cuanto desconocía la participación de su cuñado en dichos proyectos”, dice el escrito.

Por último, asegura que cuando se establecen acuerdos con un desarrollador inmobiliario, no es “resorte exclusivo” de Paonessa, y que las operaciones en cuestión no provocaron perjuicio alguno a Cencosud.

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