Evergrande, el segundo mayor promotor inmobiliario de China, informó que planea negociar con sus acreedores un plan viable para reestructurar su deuda offshore ante los problemas de liquidez que presenta el grupo, los cuales superan los US$300.000 millones de pasivos.
La compañía indicó en una presentación a la bolsa de valores de Hong Kong que había recibido una demanda de los acreedores para pagar aproximadamente US$260 millones y cabe señalar que la empresa china ya se atrasó en el pago de US$82.5 millones en cupones que vencieron el 6 de noviembre.
Ante esto, Evergrande declaró que debido a la situación actual de liquidez no existe ninguna garantía de que tenga fondos suficientes para continuar cumpliendo con sus obligaciones financieras. De acuerdo al portal de noticias Caixin, el comunicado es un anuncio críptico de un impago oficial después de haber estado evitándolos en septiembre.
La compañía inmobiliaria asegura que de no pagar los US$260 millones podría hacer que los acreedores exigieran adelantar las fechas de cobro de otras deudas, un panorama que no sería beneficioso para Evergrande debido a las crecientes dificultades financieras. En este sentido, no cancelar esta cifra produciría una situación de insolvencia cruzada (cross-default).
Es importante señalar que la deuda offshore de Evergrande es de más de 19.000 millones de dólares. Por este motivo, desde septiembre la empresa china ha estado trabajando en revisar su estructura de capital y su estado de liquidez junto a asesores financieros legales para evaluar todas las posibles estrategias.
Asimismo, Evergrande apunta que ha mantenido un dialogo constante con los acreedores para negociar el plan de reestructuración de la deuda offshore. Por último, la inmobiliaria destacó que está “teniendo en cuenta los intereses de todas las partes” en el proceso, y que “sostendrá los principios de justicia y legalidad”.













