La acción de Falabella se cotiza actualmente en $ 3.750 (US$ 5,75) , alcanzando su mayor valor desde finales de 2019. Este período marcó el inicio de una crisis significativa para la empresa, exacerbada por los efectos devastadores de la pandemia de Covid-19, que provocaron una considerable destrucción de valor.
En diciembre de 2022, la capitalización bursátil de Falabella tocó fondo en US$ 4.308 millones, una cifra que estaba notablemente lejos 22 mil millones que alcanzó en 2014. En la actualidad, la valoración de la compañía se sitúa en alrededor de US$ 10 mil millones.
Durante una conferencia con analistas realizada el jueves, Juan Pablo Harrison, gerente de Finanzas de Falabella, afirmó: “Nuestra estrategia de enfocarnos en el cliente y mejorar la rentabilidad ha dado resultados”. Este enfoque le permitió a la empresa cerrar 2024 con ganancias de US$ 483 millones, una cifra que representa un aumento de ocho veces en comparación con 2023. La pregunta que queda es: ¿Cómo logró Falabella revertir sus pobres resultados?
Durante los momentos críticos de la pandemia, Falabella se vio envuelta en controversias al encabezar los reclamos al retail ante el Sernac, a causa de demoras en los despachos y productos que no llegaron a su destino. Sin embargo, en medio de esta adversidad, la compañía realizó cambios significativos al consolidar sus marcas —Falabella, Tottus y Sodimac— en una única plataforma web.
Esta transformación incluyó un cambio de su icónico color verde al naranja, bajo la dirección del ex-CEO, Gastón Bottazzini. Sin embargo, dado que los resultados no cumplían con las expectativas, en marzo del año pasado se decidió retornar al color verde y a la diferenciación de los sitios web por marca.
Falabella refuerza su estrategia de recuperación post-pandemia
Además de los cambios estructurales, la empresa ha implementado otras estrategias clave. Falabella ha destacado su compromiso con la optimización de las experiencias en tiendas, así como la mejora de la atención al cliente. Esto se está logrando mediante la integración de herramientas digitales que facilitan un servicio más eficiente y adaptado a las necesidades de los consumidores.
“No sólo hemos obtenido unos resultados financieros sobresalientes que reflejan nuestras prioridades estratégicas, sino que cada uno de los motores de crecimiento de nuestro ecosistema desempeñó un papel crucial en la creación de una fuerza que atrae y retiene a nuestros clientes”, dijo el CEO de Falabella, Alejandro González a los analistas durante la conferencia donde presento los resultados de financieros de 2024.
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“Estamos ofreciendo una experiencia omnicanal inigualable, anticipándonos a sus necesidades y sorprendiéndoles continuamente con los mejores productos, experiencias y servicios, sellos distintivos del legado de 135 años de Falabella“, añadió González.
Juan Manuel Matheu, gerente general del Banco Falabella, añadió: “Este año no se ha tratado sólo de resultados financieros, sino también de mejorar la experiencia de nuestros clientes e innovar para ofrecerles las mejores soluciones”.
Superando la crisis: Transformación interna
La pandemia y los resultados desfavorables de la compañía desencadenaron una crisis interna de gran magnitud. Durante este período, el directorio, bajo la presidencia de Carlos Solari, se fragmentó en dos facciones. A nivel gerencial, los responsables intentaban asignarse culpas por los números desalentadores.
Finalmente, como parte de un cambio necesario en el liderazgo, Solari dejó su cargo, siendo sucedido por Enrique Ostalé, proveniente de Walmart. En la gestión general, Alejandro González asumió el mando, próximo a cumplir un año al frente del conglomerado, marcando un nuevo capítulo en la trayectoria de Falabella hacia la recuperación y el crecimiento.
En el ámbito directivo de Falabella, los nuevos líderes son reconocidos por su capacidad de conciliación y su habilidad para formar equipos cohesivos. Este enfoque ha permitido que la primera línea de la empresa opere de manera alineada. El CEO ha subrayado que “estos logros son el resultado de un sólido trabajo en equipo”, reafirmando así la importancia de la colaboración interna en el éxito reciente de la compañía.
“El camino que tenemos por delante está lleno de oportunidades y estamos preparados para capturarlas”, dijo González, para luego añadir: “hay tres ideas que me gustaría que se llevaran. La primera, es que el año pasado hablábamos de recuperación. Ahora hablamos de crecimiento y de oportunidades para nuestros motores de crecimiento”.
“La segunda, el buen momento de nuestra empresa es transversal a todas sus unidades de negocio. Y la tercera, las perspectivas optimistas para 2025 no se deben principalmente a factores externos, sino a las capacidades que nuestra organización ha construido. Estamos entusiasmados por afrontar este año con mentalidad ganadora”.
Estrategia basada en simplicidad, agilidad y enfoque
La situación financiera de Falabella enfrentó desafíos significativos, lo que llevó a varias agencias a rebajar su calificación crediticia e incluso a perder el grado de inversión. Esta decisión se vinculó a los altos niveles de deuda financiera neta que la empresa presentaba en ese momento.
En junio de 2023, la relación de deuda financiera neta sobre EBITDA llegó a 8,6x, un nivel que la gerencia consideraba preocupante, dado que había expresado sentirse cómoda con un ratio de 3x. Sin embargo, en un giro notable, Falabella logró reducir este indicador a 2,6x en tan solo un año y medio, superando las expectativas del mercado y evidenciando la efectividad de su nueva estrategia financiera.
En respuesta a la creciente preocupación sobre si Falabella recuperará su grado de inversión, Juan Pablo Harrison manifestó: “Nuestra empresa solo puede centrarse en lo que está bajo nuestro control, que es lo que hemos demostrado hasta ahora: mejorar nuestros márgenes, incrementar la eficiencia de nuestras operaciones y ejecutar nuestro plan de monetización de activos”.
El ejecutivo añadió que, alineado con estos recientes éxitos, a finales de 2024 las agencias de calificación, S&P y Fitch, modificaron la perspectiva de Falabella de negativa a estable, lo que sugiere que estas entidades están comenzando a reconocer y evaluar positivamente los avances de la empresa.
Antes, el CEO, Alejandro González, destacó: “Estamos adoptando la simplicidad, la agilidad y el enfoque como pilares de nuestra estrategia. Seguiremos invirtiendo en el futuro del Grupo Falabella, fortaleciendo nuestra rentabilidad y omnicanalidad, impulsados por el inmenso potencial de nuestros motores de crecimiento en toda la región”.
Mejoras en la cadena de suministro
Harrison destacó que el enfoque de la compañía está en responder a las necesidades del cliente a través de un proceso optimizado de gestión de inventarios. “Para nosotros, ‘Lo último primero en Falabella’ no es sólo un eslogan. Estamos trabajando muy duro para incrustar esta idea en el núcleo de nuestra cultura. Estamos poniendo todo nuestro esfuerzos en tener la mercancía que se vende en lugar de tener que vender lo que hemos comprado. Esto puede parecer obvio, pero en realidad es muy difícil de conseguir”, dijo Francisco Irarrázaval, gerente general de Falabella Retail.
“El tiempo requerido para diseñar una prenda, obtener los tejidos, fabricarla y enviarla a las tiendas es fundamental. Actualmente, somos capaces de imaginar, diseñar, fabricar y distribuir colecciones de moda en menos de diez semanas. Este avance nos ha permitido incrementar en un 40% el número de eventos de moda por trimestre”.
Estas optimizaciones han resultado en un aumento de ventas y márgenes, asegurando que Falabella ofrezca “los mejores productos a los precios más competitivos”, siempre con el lema de tener ‘Lo último primero en Falabella’. Además, el ejecutivo subrayó el esfuerzo de la empresa por fortalecer su presencia en sectores con alto potencial, como el de belleza y bienestar.












