La grave crisis que en algún momento atravesó Falabella en sus estados financieros, golpeada por la inflación y la contracción del consumo, también se manifestó directamente en su directorio. Esta situación compleja, que se prolongó durante 22 años, culminó con el fin del pacto de accionistas entre las siete ramas de las familias Del Río, Cúneo y Solari, alterando significativamente la estructura de poder dentro del retailer.
En el plano financiero, la crisis ya quedó atrás y el retailer reportó un crecimiento del 180% en sus utilidades durante 2025, alcanzando los US$ 1.485 millones, consolidando su recuperación frente a los desafíos del mercado. Sin embargo, en la alta cúpula todavía se están definiendo las últimas posiciones clave dentro del directorio, que marcarán la nueva etapa de la compañía.
Familias y accionistas redefinen el control en Falabella
Según el portal Diario Financiero, durante el punto más crítico de 2023 varios miembros de las familias controladoras renunciaron a sus cargos, dando paso a directores externos con amplia experiencia para estabilizar la gestión corporativa y reforzar el gobierno interno de la compañía en un escenario de alta presión financiera. Este proceso marcó el inicio de una etapa de mayor profesionalización en la conducción del grupo.
En ese contexto, destacaron figuras como Alfredo Moreno y Enrique Ostalé, quienes asumieron roles fundamentales para fortalecer el gobierno corporativo. Ostalé incluso tomó la presidencia del Grupo Falabella en reemplazo de Carlo Solari Donaggio tras una cirugía interna muy profunda, convirtiéndose en un hito para la compañía: tras 134 años, fue el primer presidente ajeno a las familias fundadoras.
Paralelamente a estos cambios en la conducción, la propiedad de Falabella también comenzó a reconfigurarse. Las familias Müller y Fürst vendieron su participación en Mallplaza para ganar presencia en la matriz de Falabella, alcanzando un 8,5% y asegurando así la posibilidad de un espacio propio dentro del directorio.
En contraste, el grupo Bethia —de Liliana Solari y sus hijos— redujo su participación a cerca del 4,5%, reflejando un nuevo equilibrio de fuerzas dentro del conglomerado. Bajo este contexto, la junta ordinaria de accionistas, programada para el próximo 17 de marzo, definirá el directorio para los próximos tres años; hasta este miércoles, ya se habían presentado ocho candidatos, quedando pendiente únicamente el cupo correspondiente a las AFP.
De Peña se perfila como presidente de consenso
De los ocho nombres propuestos, seis ya forman parte de la mesa actual y dos se incorporan por primera vez, entre ellos destaca con fuerza la figura de Fernando de Peña. Su eventual llegada es interpretada como el punto de partida de una nueva etapa, en la que los tradicionales bloques históricos comienzan a diluirse.
El exCEO de Mallplaza no solo aparece como una carta para integrar el directorio, sino que se posiciona con creciente respaldo para asumir su presidencia. Su nominación —que había sido adelantada previamente— se oficializó esta semana con un apoyo transversal poco habitual en la historia de la compañía, reforzando la idea de un liderazgo de consenso en un momento clave para la firma.
De Peña fue propuesto formalmente por Inversiones Avenida Borgoño, ligada a la familia Fürst, mediante una carta de apoyo interna. Dicha misiva contó con las firmas de Piero y Sandro Solari, Sergio Cardone, y miembros de las familias Del Río y Cúneo. También se sumaron los líderes de los family offices de los hermanos Francisca y Juan Carlos Cortés Solari. En el documento se destaca su vasta experiencia en retail, e-commerce y centros comerciales para enfrentar los desafíos futuros.
Respaldo clave para liderar la mesa
La llegada de De Peña simboliza una lógica más transversal en la toma de decisiones, dejando atrás las antiguas divisiones familiares. Aunque inicialmente fue impulsado por los Solari Donaggio, poco a poco logró ganar la venia de los demás grupos de accionistas. Por esta razón, se le considera un candidato de unidad capaz de cohesionar las distintas visiones dentro del grupo. Para asumir la presidencia, el ejecutivo requiere el voto de al menos cinco de sus pares en el directorio.
Según cálculos preliminares de personas cercanas al grupo, De Peña ya tendría asegurado el respaldo necesario para liderar la mesa. Este cambio ratificaría la profesionalización de la cúpula, consolidando el camino iniciado tras el fin del pacto de accionistas. Con su vasta trayectoria de 35 años como gerente general en Mallplaza, su liderazgo es visto como la pieza clave. La próxima junta de accionistas será el escenario final donde se formalice esta nueva estructura institucional del gigante minorista.
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