La Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (Corpac) informó que, aproximadamente a las 5:00 p.m. del jueves 31 de julio, se produjo una falla en uno de los ascensores de la nueva torre de control del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. El incidente provocó un descenso abrupto del séptimo al sexto piso, mientras en ese momento se encontraban dos controladores de tránsito aéreo, quienes resultaron con lesiones de diversa gravedad y requirieron atención médica inmediata.
Corpac resaltó que esta no fue una situación aislada, ya que el ascensor en cuestión había presentado fallas en varias ocasiones anteriores. Estas deficiencias, que incluyen botones que no emiten señal, un intercomunicador inoperativo y un botón de emergencia que no respondía, habían sido reportadas en múltiples ocasiones ante las autoridades correspondientes.
Según declaró el controlador Jhonatan Contreras, los problemas en el sistema de elevación ya eran conocidos por el personal y representaban un riesgo para la seguridad operacional. En relación a estos incidentes, la Oficina de Supervisión de la Reglamentación y de la Seguridad en el Transporte Aéreo (Ositrán) ordenó previamente al concesionario Lima Airport Partners (LAP) el reemplazo del ascensor afectado.
LEE TAMBIÉN: Entregan primer tramo de la Vía Expresa Sur: la autopista que busca mejorar la movilidad en Lima
Sin embargo, en una decisión posterior, se optó por realizar una reparación integral (overhaul) del sistema en lugar de reemplazar la unidad. Corpac sostuvo que, dada la recurrencia de las fallas y las solicitudes reiteradas de reparación, el concesionario debe asumir plena responsabilidad por el incidente, ya que el mal funcionamiento del ascensor representa un riesgo directo para la seguridad operativa. Este medio de acceso es crucial, ya que conecta los niveles superiores de la torre de control.
Medidas ante el accidente en la torre de control del Jorge Chávez
Frente a la gravedad de la situación, la autoridad aeroportuaria indicó que está coordinando con Ositrán para que LAP realice el cambio inmediato del ascensor defectuoso. El objetivo es garantizar condiciones seguras y confiables en la infraestructura aeroportuaria, priorizando la protección de la seguridad del personal y la integridad de las operaciones en el aeropuerto.
Horas después del incidente, a las 6:53 p.m., Lima Airport Partners (LAP) tomó la decisión de clausurar ambos ascensores de la torre de control como medida preventiva. Según informes oficiales, ninguna autoridad de LAP se presentó en la torre de control del Aeropuerto Jorge Chávez para verificar el incidente antes de proceder con el cierre.
La medida tuvo un impacto directo en el relevo de personal operativo, ya que los trabajadores entrantes y salientes debieron acceder a los niveles superiores únicamente por las escaleras de emergencia, complicando los cambios de turno en una zona vital para las operaciones aeroportuarias. “Aproximadamente a las 6:53 p.m. (31 de julio) personal de LAP clausura ambos ascensores, perjudicando el relevo en la torre de control”, se lee en el reporte.
Informe oficial y revisión técnica del incidente
El 1 de agosto, LAP emitió un comunicado oficial en el que indicó que uno de los ascensores, operado por CORPAC, había mostrado un “comportamiento inusual” durante su descenso, manifestado en vibraciones anómalas reportadas por los usuarios. Como respuesta, la concesionaria activó una revisión técnica realizada por un especialista de TKE, empresa fabricante del sistema de elevación.
De acuerdo con el informe técnico, durante el incidente no se detectó ningún riesgo para los ocupantes del ascensor. Lima Airport Partners (LAP) añadió que el segundo ascensor funcionó normalmente durante el evento, lo que permitió mantener la continuidad del servicio en la torre de control, sin afectar las operaciones del terminal aéreo.
La concesionaria reafirmó su compromiso con la seguridad operativa del aeropuerto, asegurando que continuará realizando revisiones técnicas periódicas y exhaustivas para garantizar el correcto funcionamiento de todos los sistemas de elevación. La prioridad, subrayaron, sigue siendo la protección del personal y la integridad de las operaciones aeroportuarias.













