Ferrero concretó la adquisición de WK Kellogg, la división de cereales del gigante estadounidense, en una operación valorada en US$3.100 millones. La compañía italiana, creadora de Nutella y Ferrero Rocher, refuerza así su presencia en América del Norte, una región clave para su estrategia de expansión. El acuerdo incluye las redes de fabricación, marketing y distribución de Kellogg en Estados Unidos, Canadá y el Caribe.
La operación se cerró a un precio de US$23 por acción, lo que impulsó el valor de las acciones de WK Kellogg un 30% en la apertura de Wall Street. Con esta transacción, Ferrero incorpora a su portafolio marcas tradicionales del desayuno como Froot Loops, Frosted Flakes y Special K, en un movimiento que consolida su apuesta por el mercado de cereales, altamente competitivo y con fuerte arraigo en los consumidores estadounidenses.
WK Kellogg, con sede en EE. UU., se escindió en 2023 de Kellogg Company, que separó sus negocios en dos unidades: por un lado, WK Kellogg, enfocada en cereales de desayuno; por otro, Kellanova, especializada en snacks y productos dulces. Esta última también está en proceso de ser adquirida por Mars, en una operación de US$36.000 millones, lo que refleja un proceso de reconfiguración en la industria global de alimentos.
Ferrero y Kellogg: dos gigantes con historia
La firma estadounidense Kellogg acumula 120 años de trayectoria como una referencia en la cultura del desayuno en Norteamérica. Su decisión de dividir el negocio buscaba potenciar el crecimiento en segmentos clave. Por su parte, Ferrero, fundada hace 75 años, ya se posiciona como la tercera empresa en volumen de negocio en el sector de dulces y golosinas en EE. UU., superando incluso a Nestlé.
Con esta adquisición, Ferrero no solo gana espacio en los anaqueles de supermercados norteamericanos, sino que accede a un valioso ecosistema comercial, con marcas consolidadas y canales de distribución ya establecidos. Michael Ashley Schulman, director de inversiones de Running Point Capital Advisors, afirmó:
“La adquisición de WK Kellogg’s le proporciona diversificación, desde su cartera centrada en el cacao hasta distribución instantánea en EE. UU., espacio en los anaqueles y una cartera de marcas… en un mercado lucrativo que puede innovar a un precio relativamente bueno”.
La integración también representa la mayor operación estratégica de Ferrero desde 2018, cuando adquirió por US$2.800 millones el negocio estadounidense de confitería de Nestlé. Con esta nueva compra, Ferrero amplía su presencia regional, especialmente en el rubro de desayuno, donde busca capitalizar el valor emocional y cultural que estas marcas representan para los consumidores.
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Expansión con innovación
Ferrero ha sabido adaptar su portafolio al gusto local. Ejemplo de ello son productos desarrollados especialmente para América del Norte, como la Nutella de maní o una bebida carbonatada denominada Doctor Pepper Tic Tac. Estas innovaciones reflejan la capacidad de la firma para adaptar su propuesta a distintos públicos sin perder su identidad.
La compañía también enfrenta desafíos relevantes en el actual entorno económico. La fuerte demanda global y la limitada oferta de cacao elevaron sus precios a niveles históricos en 2024, lo que presiona a fabricantes de productos derivados, incluidos los chocolates. Para responder, Ferrero ha aumentado sus inversiones en capacidad de fabricación y diversificación de categorías.
Además, firmas como Ferrero, Kraft Heinz, PepsiCo y J.M. Smucker también han sido objeto de nuevas exigencias regulatorias. La Comisión “Make America Healthy Again”, liderada por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha instado a las empresas a eliminar colorantes sintéticos de sus productos, en línea con una mayor preocupación del consumidor por la salud.
Crecimiento sostenido y visión global
La estrategia de expansión de Ferrero se apoya en una combinación de adquisiciones, innovación y fortalecimiento logístico. En el ejercicio fiscal cerrado el 31 de agosto, el grupo reportó una facturación de 18.400 millones de euros (US$19.200 millones). Ese crecimiento se apalanca en inversiones sostenidas para aumentar su capacidad operativa y diversificar su oferta en todos los continentes.
Con la integración de WK Kellogg, Ferrero se posiciona con mayor fuerza en el mercado del desayuno, uno de los más tradicionales y competitivos de la región. Al adquirir no solo marcas sino también infraestructura comercial y operativa en América del Norte y el Caribe, la firma italiana consolida un nuevo eje estratégico fuera del rubro de dulces y chocolates.
Esta operación también marca un nuevo capítulo en la historia de dos compañías emblemáticas. Por un lado, Kellogg, símbolo del desayuno estadounidense; por el otro, Ferrero, referente global en productos indulgentes, que ahora apuesta con decisión por ocupar un lugar privilegiado en la mesa matutina de millones de consumidores.












