Forever 21, uno de los nombres más emblemáticos del sector de la moda rápida en Estados Unidos, anuncia el fin de una era vinculada a su estructura operativa en el país. La filial operativa, conocida como F21 OpCo, ha recibido el visto bueno del Tribunal de Quiebras de Delaware para proceder con un plan de liquidación parcial. Este proceso, iniciado en marzo pasado mediante la protección bajo el capítulo 11 de la ley de Quiebras, permite a la compañía gestionar de manera ordenada sus activos y obligaciones financieras.
El acuerdo aprobado por el tribunal implica que F21 OpCo podrá reembolsar en parte a sus proveedores y acreedores no garantizados, lo cual representa un paso crucial en la reorganización de la marca en el mercado estadounidense. La liquidación parcial se lleva a cabo con el respaldo de una conciliación formal con el holding Sparc Group, expropietario de la cadena y gestor de la operación en ese país. Este acuerdo es visto como una salida estratégica para minimizar pérdidas y facilitar la recuperación de recursos.
Sparc Group, que adquirió a Forever 21 en 2019 tras su proceso de bancarrota, mantiene su interés en reestructurar la compañía para reducir las pérdidas ocasionadas por la caída en ventas y cambios en las preferencias de consumo. La renuncia de Sparc a una reclamación de aproximadamente 323 millones de dólares constituye el elemento central del acuerdo, ya que permite optimizar la recuperación de créditos y mejorar el escenario para los demás acreedores.
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Impacto en los acreedores: ¿Cuál es la situación actual de Forever 21?
Según el nuevo plan aprobado, los acreedores podrán recuperar hasta el 70% de los ingresos netos que F21 OpCo obtenga durante el proceso de liquidación. Esta propuesta representa una mejora sustancial respecto a la situación previa, en la que sin la renuncia de Sparc, los fondos disponibles solo habrían alcanzado para pagar menos de un dólar por cada dólar adeudado, lo que habría dejado a los acreedores en una situación de mínima recuperación.
Antes de la aprobación del acuerdo, el comité de acreedores no garantizados realizó una exhaustiva investigación sobre la transacción con Sparc. Aunque algunas voces en el sector especularon acerca de posibles irregularidades, el comité concluyó que no existían fundamentos legales suficientes para impugnar el acuerdo. La decisión final fue apoyar un proceso de liquidación que, aunque no recuperará la totalidad de los créditos, garantiza una recuperación parcial y ordenada del patrimonio.
Es importante señalar que, aunque la estructura operacional en Estados Unidos se encuentra en proceso de liquidación, la marca Forever 21 como tal sigue operativa en otros mercados internacionales, bajo la propiedad de Authentic Brands Group (ABG). ABG adquirió la marca en 2020, en medio de la reestructuración global, y se ha enfocado en mantener su presencia en diversos países a través de licencias y franquicias.
¿Qué implica esta liquidación para la marca y el sector de la moda rápida?
El caso de Forever 21 refleja las profundas transformaciones que atraviesa el sector de la moda rápida, especialmente en Estados Unidos. La entrada de competidores digitales como Temu, Shein y otras tiendas de comercio electrónico ha incrementado la presión sobre los tradicionales modelos de negocio basados en tiendas físicas y producción masiva. Además, los costos operativos y las tendencias en sostenibilidad han afectado la rentabilidad de muchas marcas en el segmento.
Fundada en 1984 en Los Ángeles, Forever 21 fue durante décadas un referente del fast fashion juvenil, con presencia en numerosos centros comerciales y un catálogo de productos que respondía a las tendencias de manera rápida y a precios accesibles. Sin embargo, el crecimiento de plataformas digitales y la preferencia de los consumidores por marcas con propuestas más sostenibles y responsables ha reducido su liderazgo en el mercado.
Asimismo, algunos proveedores han reportado que F21 OpCo pidió descuentos y entregó mercancía en los meses previos a la declaración de bancarrota, sin advertir del proceso de reestructuración. Esto refleja las dificultades y la incertidumbre que enfrentan los socios comerciales en estos casos de restructuración empresarial, donde la comunicación y la planificación son esenciales para evitar pérdidas económicas significativas.
El proceso de liquidación de la filial en Estados Unidos representa un capítulo decisivo en la historia de la marca, pero también una señal clara del necesario ajuste estructural en la industria de la moda rápida en medio de un entorno de cambios tecnológicos y de consumo. Aunque la propiedad de una marca tan reconocida sigue vigente globalmente, en el mercado estadounidense la marca tendrá que reinventarse para mantener su relevancia en un escenario competitivo en constante transformación.
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