La Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines (AHORA) del Perú, emitió un pronunciamiento solicitando al Congreso la extensión de la Ley N°31556, que establece una reducción del IGV al 8% para restaurantes, hoteles y alojamientos turísticos. Esta normativa, vigente desde 2021, expirará el 31 de diciembre de 2024, y su continuidad es vista como esencial para la recuperación económica del sector.
La Ley N°31556, promulgada en agosto de 2021, surgió como una medida temporal para ayudar a miles de micro y pequeñas empresas (mypes) golpeadas por las restricciones y la contracción económica derivadas de la pandemia. Según AHORA Perú, la reducción del IGV permitió a los empresarios retomar actividades, generar empleos formales y contribuir al crecimiento económico.
“Si bien nuestro sector está en proceso de recuperación, aún no se alcanzan los niveles económicos previos a la pandemia”, indicó el gremio en su comunicado oficial. Además, destacaron que el 99% de la fuerza laboral de estas empresas está constituida por equipos de entre 1 y 10 trabajadores, lo que evidencia la importancia de esta medida para garantizar su sostenibilidad.
Impacto económico positivo
Lejos de generar un desequilibrio fiscal, como afirman algunos especialistas, la reducción del IGV ha tenido un impacto positivo en la recaudación tributaria. AHORA Perú señaló que, gracias a esta medida, en 2022 la recaudación aumentó un 14.91% en comparación con el año anterior, y en 2023 registró un incremento del 6.25% frente a los niveles prepandemia.
“El beneficio no solo ha sido para los empresarios; también se ha logrado formalizar a un número significativo de empresas, lo que contribuye a una mayor recaudación y estabilidad para el Estado”, argumentó el gremio.
Restaurantes en riesgos de retroceder
Fredy Gamarra, gerente de AHORA Perú, advirtió que no extender la reducción del IGV podría desencadenar un aumento de la informalidad, tanto en el ámbito tributario como en el laboral.
“Casi el 90% de los restaurantes registrados con RUC son microempresas, personas naturales o pequeñas empresas. En muchos casos, los proveedores de estas empresas no son formales, lo que significa que el IGV es un gasto no deducible. Si no se amplía esta medida, el sector enfrentará grandes dificultades para mantenerse competitivo”, explicó Gamarra.
Además, enfatizó que el turismo y la gastronomía, motores clave para la economía peruana, aún no han alcanzado los niveles prepandemia. Sin este alivio fiscal, las empresas podrían verse forzadas a cerrar o reducir personal, lo que afectaría gravemente la recuperación económica.
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El pedido formal de extensión ya ha sido presentado a las comisiones de Comercio Exterior y Turismo, y de Economía, Banca y Finanzas del Congreso. AHORA Perú hizo un llamado a los legisladores a priorizar la sostenibilidad del sector como una medida estratégica para impulsar el desarrollo económico del país.
“La ampliación de esta medida garantizará el cumplimiento real de los objetivos de reactivación económica y empleabilidad. Además, hemos analizado que no tendrá un impacto negativo en la Caja Fiscal; por el contrario, fortalecerá las arcas del Estado al mejorar la capacidad de pago de las empresas beneficiarias”, sostuvo Fredy Gamarra.












