El holding peruano Grupo Romero ha captado la atención del mercado internacional al presentar una oferta formal por la emblemática sede de Telefónica en España. La propuesta asciende a US$ 260 millones, equivalentes a unos 225 millones de euros, para adquirir el icónico edificio ubicado en la Gran Vía de Madrid. Con esta operación, el conglomerado se posiciona como uno de los competidores más fuertes en un proceso que podría definirse este mes de marzo.
Según informó el portal español Vozpópuli, el grupo peruano, dueño de una de las mayores fortunas del país, contempla esta operación como una de las vías para abrirse paso en la Península Ibérica. La oferta presentada se encuentra en la parte más alta del rango de propuestas recibidas por Telefónica, superando incluso a reconocidos gestores e inversores privados europeos. Este posicionamiento refleja el interés creciente de empresas latinoamericanas por activos de primer nivel en mercados internacionales.
El grupo peruano compite con inversores de peso como el español Terralpa, los hermanos Ardid –reconocidos por sus negocios inmobiliarios y hoteleros en España–, la aseguradora italiana Generali y fondos estadounidenses como Bain. A pesar de la incertidumbre geopolítica internacional, el Grupo Romero mantiene su firme intención de concretar esta millonaria inversión, generando expectativa en los círculos financieros de Lima y Madrid.
Grupo Romero se perfila como favorito
La operación del Edificio Telefónica, asesorada por Rothschild, ha estado marcada en los últimos meses por un ajuste en las expectativas de precio. Inicialmente, el mercado situó el valor del inmueble en torno a los 260 millones de euros (aproximadamente US$ 300 millones), reflejando el interés de grandes inversores por desarrollos de alto rendimiento.
Sin embargo, las restricciones urbanísticas impuestas por el Ayuntamiento de Madrid han limitado el potencial del activo, impidiendo su uso como hotel de lujo o gran superficie comercial. Esto ha obligado a los compradores a replantear sus planes hacia alternativas como residencial de alto standing, sedes institucionales o proyectos universitarios privados, con rentabilidades más conservadoras.
Las ofertas se han ido ajustando, situando actualmente el rango de mercado entre 220 y 230 millones de euros (US$ 255 millones y 266 millones de dólares). No obstante, el resultado final dependerá de la competencia entre los candidatos y de las condiciones definitivas pactadas para el cierre de la operación.
Se conoció que Telefónica tasó inicialmente el edificio en unos 250 millones de euros (US$ 290 millones), y su equipo financiero prevé alcanzar esa cifra para concretar el trato. Aunque existen otras ofertas cercanas, fuentes del mercado indican que las condiciones de pago de los demás postores son “menos favorables”, lo que coloca al Grupo Romero en una posición de ventaja para adjudicarse la propiedad este viernes.
El rascacielos que marcó una época
El edificio objeto de la puja es mucho más que una sede corporativa: es un símbolo histórico del paisaje urbano madrileño, con cerca de 32,000 metros cuadrados distribuidos en 13 plantas. Inaugurado hace más de 90 años, llegó a ostentar el título del rascacielos más alto de Europa y ha sido la cara visible de Telefónica durante casi un siglo. Actualmente, el inmueble alberga espacios culturales de gran relevancia, como el Espacio Fundación Telefónica y el Espacio Movistar.
Su estructura destaca por su fortaleza y su ubicación privilegiada, aunque el uso como oficina tradicional ha perdido peso recientemente debido a limitaciones de movilidad y falta de aparcamientos. Aun así, su carácter icónico asegura un atractivo permanente para cualquier inversor que busque un activo de prestigio histórico en una de las avenidas más transitadas del mundo. Para el Grupo Romero, adquirir esta propiedad representaría la oportunidad de poseer un fragmento de la historia arquitectónica europea.
La posible venta se enmarca dentro de la política de rotación de activos inmobiliarios de Telefónica, diseñada para fortalecer su balance financiero y generar liquidez inmediata. En años recientes, la operadora ha concretado operaciones similares, como la venta de la Torre Diagonal 00 en Barcelona, con el objetivo de optimizar su estructura de capital. La transacción en Gran Vía 28 se perfila como una de las operaciones más relevantes actualmente en el mercado inmobiliario madrileño.
Fuentes del mercado señalan que, aunque existen otras ofertas, la propuesta del Grupo Romero se destaca por ser especialmente competitiva frente a postores cuyas condiciones de pago son menos favorables. La reducción en las valoraciones del activo por cuestiones urbanísticas no ha disminuido el interés del holding peruano en cerrar la operación. Esta potencial adquisición refleja la solidez y la visión de largo plazo de uno de los grupos económicos más importantes del Perú.

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