Con la irrupción de la tecnología y la transformación digital, la industria de la moda ha tenido que adaptarse rápidamente a nuevas tendencias y exigencias del mercado. La competencia se ha intensificado con la llegada de plataformas de comercio electrónico y cambios en los hábitos de consumo, lo que ha llevado a que varias marcas clásicas pierdan competitividad y se vean obligadas a tomar decisiones drásticas para sobrevivir.
En las últimas horas, medios de comunicación europeos han reportado que la reconocida marca italiana Benetton se ha declarado en quiebra y ha anunciado el cierre de más de 400 tiendas a nivel mundial. En respuesta a este complejo escenario, la firma italiana, que solía ser una de las preferidas por los clientes de Falabella, ha optado por una drástica reestructuración con la esperanza de adaptarse a un mercado cada vez más dinámico y digitalizado.
Fundada en Treviso, Italia, en 1965, Benetton destacó desde sus inicios por la calidad de sus diseños, su compromiso con la sostenibilidad y su distintiva paleta de colores vibrantes. Su enfoque innovador y sus campañas publicitarias de alto impacto la convirtieron en una de las marcas preferidas por los consumidores, consolidando su presencia en diversos mercados internacionales en las décadas de los 80 y 90.

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No obstante, la empresa no ha logrado mantener su éxito a lo largo de los años y, en las últimas décadas, ha visto reducida de manera significativa su presencia y reconocimiento en el mercado, enfrentando así una severa crisis económica que la ha obligado a replantear su modelo de negocio y buscar alternativas para mantenerse vigente.
Benetton en crisis: cierre de tiendas y deudas millonarias
En el año 2000, Benetton alcanzó el puesto 75 en el ranking de las mejores marcas globales de Interbrand. Sin embargo, en 2001 descendió al puesto 100 y, para 2002, desapareció por completo de la lista. Actualmente, la compañía atraviesa un proceso de reestructuración global que implica recortes drásticos, despidos masivos y el cierre de fábricas y tiendas físicas.
De acuerdo con el diario español Marca, la empresa enfrenta deudas que superan los 30 millones de euros en el sur de Italia, equivalentes a más de 31 millones de dólares. Desde su retiro de la bolsa en 2012, Benetton forma parte del holding Edizione, controlado por las cuatro ramas de la familia fundadora.
En mayo de 2024, Luciano Benetton, uno de los fundadores, anunció su retiro de la empresa y reveló al diario Corriere della Sera un déficit presupuestario de aproximadamente 100 millones de euros. “Confié y me equivoqué. Me traicionaron en el verdadero sentido de la palabra”, expresó Benetton, quien entregó el cargo de presidente ejecutivo del grupo desde 2018 cuando ingresó al mismo.
“Afortunadamente, habíamos decidido sacar a Benetton de la bolsa hace algún tiempo. Por lo tanto, los riesgos empresariales estaban y están todos en manos de la familia”, dijo Luciano Benetton.
Para este 2025, la compañía ha comunicado el cierre de 419 tiendas a nivel mundial, con operaciones que ya comenzaron a paralizarse en 2024. Este movimiento forma parte de un plan de reestructuración destinado a enfrentar las deudas acumuladas que arrastra la marca italiana.












