El índice de precios de consumo (IPC) en Estados Unidos se ubicó en un 2,4% interanual durante el mes de septiembre, lo que representa una desaceleración de una décima respecto al dato anterior y es la cifra más baja desde febrero de 2021, según lo informado este jueves por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
A pesar de la disminución en el IPC, el índice subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía debido a su mayor volatilidad, registró un aumento del 3,3%, mostrando un incremento de una décima. En septiembre, los precios de los alimentos aumentaron un 2,3% interanual, mientras que los costos de la energía fueron un 6,8% más bajos en comparación con el año anterior.
LEE TAMBIÉN: Banco Mundial revisa a la baja crecimiento del Perú para 2025 debido a inestabilidad e inseguridad
En términos mensuales, los precios de los alimentos en los hogares experimentaron un aumento del 0,4% en el último mes, tras haber mantenido una estabilidad casi total durante seis meses. En relación a la vivienda, otro sector significativo que ha mostrado un incremento fuerte en los últimos tres años, el ritmo de aumento se ha desacelerado, alcanzando solo un 0,2% en el transcurso de un mes.
El Departamento de Trabajo destacó que tanto la vivienda como los alimentos representaron el 75% del incremento total de precios observado en septiembre. Estos datos recientes son los últimos en ser publicados antes de las elecciones presidenciales y de la próxima reunión de la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos.
Política monetaria de la Reserva Federal
Los mercados están particularmente atentos a los datos de septiembre, ya que podrían ofrecer indicios sobre la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Cabe destacar que el índice de precios de gasto de consumo personal (PCE) es la variable preferida por la Fed para evaluar el costo de la vida.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed decidió en septiembre reducir las tasas de interés por primera vez desde marzo de 2020, estableciendo un rango objetivo entre el 4,75% y el 5%.
En su comunicado, la Fed destacó que tenía “mayor confianza” en que la inflación estaba convergiendo de manera sostenible con el objetivo del 2%, así como que los riesgos asociados a la optimización del empleo y los precios estaban “más o menos equilibrados”.












