La inflación sigue sorprendiendo, aunque esta vez favorablemente, señala Mario Guerrero, Jefe de Investigación Económica en Scotiabank Perú, en su último análisis. “Estaríamos tentados a reducir nuestra proyección sino fuera por la proximidad de El Niño y sus potenciales impactos en los últimos tres meses del año”, asegura.
En septiembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima fue casi nulo, con un aumento del 0.02% mensual, por debajo de las expectativas. Además, la inflación interanual se desaceleró por séptimo mes consecutivo, disminuyendo del 5.6% al 5.0%, lo que alcanzó la proyección de fin de año antes de lo esperado. La sorpresa positiva se debió principalmente a la caída de los precios avícolas y la disminución de los precios internacionales del maíz y la soya.
Sin embargo, los efectos de El Niño comenzaron a notarse con aumentos en los precios del limón y los tubérculos, debido a las adversas condiciones climáticas que afectaron la oferta de alimentos y su transporte. Las probabilidades de El Niño se han incrementado, y se espera un escenario moderado/fuerte en adelante.
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A pesar de la desaceleración de la inflación, Guerrero destaca que esta sigue siendo estructuralmente lenta, ya que la mayoría de los productos de la canasta de consumo aumentaron en septiembre. La inflación subyacente también subió ligeramente, aunque las presiones de costos se mantuvieron bajas.
De cara al futuro, el economista espera que la inflación se estabilice alrededor del 5% en octubre debido a efectos de comparación, pero existe cautela debido a la proximidad de El Niño, que podría renovar las presiones inflacionarias por el lado de la oferta. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) también ha advertido sobre este escenario y podría mantener una postura de cautela.
“Con estos resultados estaríamos tentados a reducir nuestro pronóstico de inflación de 5.0% para finales de 2023”, proyecta Guerrero. Ello dependerá de la intensidad de El Niño en los tres últimos meses del año, lo que implica que su proyección tenga un sesgo a la baja, sostiene. Además, prevé que el impacto del fenómeno climático retrasará alcanzar la meta de inflación, prevista inicialmente por el BCRP para los primeros meses del 2024, por unos meses más.
El BCRP podría optar por mantener su tasa de referencia sin cambios o realizar un recorte de 25 puntos básicos en respuesta a la desaceleración de la inflación, según el consenso del mercado.














