De acuerdo con el informe publicado este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo, el Índice de Precios de Consumo (IPC) en Estados Unidos alcanzó un 2,8% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que representa una disminución de dos décimas en relación con el dato anterior.
El índice subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía debido a su alta volatilidad, mostró un incremento del 3,1%, también dos décimas menos que en el mes anterior. En términos de precios de los alimentos, se registró un aumento del 2,6% interanual, mientras que los precios de la energía experimentaron una ligera reducción del 0,2% respecto a hace un año.
En comparación con el mes anterior, el índice general avanzó un 0,2% en febrero, lo que implica una reducción de tres décimas respecto al incremento del mes anterior. De manera similar, el índice subyacente también experimentó un aumento del 0,2%, siendo dos décimas inferior al crecimiento observado en el trimestre precedente.
LEE TAMBIÉN: MEF eleva proyección de crecimiento de la economía peruana a 4% para 2025
Los mercados están pendientes de estos datos correspondientes a febrero, ya que podrían ofrecer indicios sobre la dirección futura de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). No obstante, es importante señalar que la variable preferida por la Fed para evaluar el costo de vida es el índice de precios de gasto de consumo personal (PCE).
Decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Reserva Federal (Fed) anunció el 29 de enero la decisión de mantener los tipos de interés dentro del rango objetivo de entre el 4,25% y el 4,50%.
Esta medida sigue a tres recortes consecutivos en las tasas realizadas anteriormente. En su comunicado oficial, la Fed destacó que los riesgos asociados con la consecución de un empleo óptimo y la estabilidad de precios se encontraban “más o menos equilibrados”.
Además, la entidad reafirmó su compromiso de mantenerse “atenta” ante posibles amenazas que pudieran surgir desde ambos frentes, es decir, el mercado laboral y la inflación. La principal preocupación de la Reserva Federal (Fed), así como de la economía en general, gira en torno a los aranceles y las amenazas del expresidente Trump de implementar medidas adicionales.
Aranceles y amenazas de Trump: Un desafío para la economía global
Desde su llegada a la Casa Blanca en enero, Trump ha aplicado un arancel del 20% a todas las importaciones de China y del 25% a las provenientes de Canadá y México, aunque la mayoría de estas tasas han estado suspendidas provisionalmente durante un mes.
Recientemente, la administración Trump declaró un incremento en los aranceles sobre todas las importaciones de acero y aluminio, fijándolos en un 25%. Este movimiento se argumenta con la promesa de que los impuestos generarán empleos en fábricas estadounidenses, en un contexto marcado por las fluctuantes amenazas arancelarias que han agitado los mercados bursátiles y suscitado temores sobre una posible desaceleración económica.
La Unión Europea reaccionó de inmediato al anunciar medidas comerciales en represalia, las cuales incluirán nuevos gravámenes sobre productos industriales y agrícolas de Estados Unidos. Ante esta situación, Trump ha prometido aplicar aranceles recíprocos a aquellos países que imponen impuestos sobre las exportaciones estadounidenses, mencionando específicamente a Europa, India y Corea del Sur, y fijando el 2 de abril como fecha para la implementación de estas medidas.












