El Banco Central de Reserva del Perú estimó que la inflación anual volvería a ubicarse dentro de su rango objetivo de entre 1% y 3% hacia finales de 2026, tras registrar 3.80% en marzo en un contexto influido por factores excepcionales. La entidad indicó que estos incrementos responden a choques transitorios que se irían disipando en los próximos meses.
En ese sentido, precisó que el comportamiento reciente de los precios no refleja una tendencia sostenida. Además, sostuvo que sus proyecciones consideran una moderación progresiva de estas presiones. El gerente central de Estudios Económicos del BCR, Adrián Armas, señaló que la inflación seguiría una trayectoria descendente conforme desaparezcan los factores que impulsaron su reciente repunte.
“Se proyecta que la inflación retorne al rango meta hacia fines de año y se ubicará en alrededor del 2% en el 2027, conforme se vayan disipando los efectos de los choques de oferta”, afirmó Armas. De esta forma, el banco central ratificó su previsión de estabilidad de precios en el mediano plazo. Esta estimación incorpora variables tanto del entorno internacional como local.
Factores que impulsaron el alza de precios
Armas indicó que la inflación mensual de marzo fue de 2.38%, un resultado inusual para la economía peruana por su magnitud en un solo periodo. Explicó que este comportamiento respondió a eventos extraordinarios que impactaron directamente en los costos. En esa línea, descartó que se trate de un patrón recurrente. Más bien, señaló que se explica por la coincidencia de factores específicos en un mismo momento.
El economista sostuvo que el contexto internacional elevó los precios de los combustibles y sus derivados, afectando a diversos sectores. “Como sabemos, la crisis internacional llevó a un aumento de los combustibles y también de sus respectivos derivados, con lo cual el precio del combustible en promedio creció 20.1% en marzo, lo cual afectó al sector de transporte”, explicó. Este incremento impactó los costos operativos. En particular, incidió en el transporte y la distribución.
Asimismo, indicó que el conflicto en Medio Oriente, iniciado el 28 de febrero, generó interrupciones en el suministro energético global. “Lo que es común a todo el mundo es que el conflicto en el Medio Oriente, iniciado el 28 de febrero, generó la interrupción del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% de la producción mundial de petróleo y gas”, agregó. Este escenario presionó los precios internacionales. Como resultado, se trasladó al mercado interno.
Impacto de factores internos en la inflación
En el ámbito local, Armas recordó que a inicios de marzo se produjo la paralización total del gasoducto de Camisea, afectando el abastecimiento energético. “Eso significó que, de la noche a la mañana, y por 15 días, nuestro país no tuvo acceso al 95% de su producción de gas natural”, detalló. Este evento redujo de forma significativa la oferta interna. Además, elevó los costos en distintos sectores.
El funcionario explicó que la coincidencia de factores externos e internos intensificó el impacto sobre la inflación de marzo. “Entonces, han coincidido ese choque internacional muy fuerte con un choque interno que también afectó nuestra economía y por eso que vimos este golpe tan fuerte en la inflación de marzo”, indicó. Esta combinación incrementó los costos de producción y servicios. En consecuencia, se reflejó en el nivel general de precios.
El BCR señaló que su directorio mantiene seguimiento permanente de la inflación y sus determinantes, con énfasis en la subyacente. “El directorio del BCR se mantiene especialmente atento a la nueva información sobre la inflación y sus determinantes, incluyendo la evolución de la inflación subyacente, pues hemos visto que se ha acelerado por ese factor puntual del precio de transporte”, añadió. La entidad continuará evaluando estos indicadores. Esto permitirá ajustar sus proyecciones según la evolución económica.
Perspectivas y monitoreo del BCR
El Banco Central reiteró que la evolución de la inflación dependerá de la normalización de los factores que afectaron los precios en marzo. La entidad considera que estos choques no serán permanentes. Por ello, mantiene su previsión de retorno al rango meta. Este escenario se sustenta en la estabilización progresiva de los mercados.
Asimismo, el BCR continuará evaluando los componentes vinculados al transporte por su incidencia en la inflación subyacente. La autoridad monetaria observa estos elementos para identificar posibles efectos persistentes. En ese sentido, prioriza el análisis de variables clave. Esto permitirá adoptar decisiones oportunas de política monetaria.
De cara a los próximos meses, la entidad señaló que seguirá revisando la información disponible para asegurar la convergencia de la inflación a su objetivo. El monitoreo incluirá factores internos y externos. Con ello, busca preservar la estabilidad de precios en el mediano plazo. Esta labor responde a su mandato institucional.















