El derrumbe del techo del patio de comidas del centro comercial Real Plaza en Trujillo, ocurrido el 21 de febrero de 2025, ha generado consecuencias legales, económicas y operativas para InRetail Perú Corp. (“InRetail”). La empresa informó a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) sobre el impacto financiero del incidente y las acciones tomadas para mitigar sus efectos.
El colapso, registrado alrededor de las 8:30 p.m., resultó en la muerte de seis personas y dejó más de 80 heridos. La Municipalidad Provincial de Trujillo ordenó el cierre temporal del centro comercial mediante la Resolución Sub Gerencial No. 525-2025-MPT/GGRD. Además, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) inició un procedimiento administrativo sancionador contra Real Plaza y sus funcionarios, exigiendo la asunción de los gastos de las víctimas y el cierre del establecimiento.
Las investigaciones continúan en el ámbito penal y laboral. La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) revisa las condiciones laborales en el centro comercial, mientras que la Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Trujillo investiga al gerente Luis Alonso Santa María Torres por presuntos delitos de homicidio culposo y lesiones culposas.
Impacto financiero del accidente
El cierre del Real Plaza Trujillo ha generado una disminución considerable en los ingresos por alquileres, lo que afecta también a Plaza Vea e Inkafarma, comercios ubicados dentro del establecimiento. Según InRetail, en 2024, este centro comercial representó el 6% de los ingresos de su segmento de centros comerciales y el 0.2% de sus ingresos consolidados. Plaza Vea experimentó un impacto del 0.7% en los ingresos de la empresa, mientras que Inkafarma registró una reducción del 0.02%.
Como medida de respeto por las víctimas, InRetail cerró todos sus centros comerciales en el país los días 22 y 23 de febrero, lo que generó una pérdida adicional equivalente al 0.5% de los ingresos anuales de Real Plaza. Además, la compañía destinó S/20 millones a un fondo de ayuda para los afectados, lo que impacta directamente en sus finanzas.
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El valor de las acciones de InRetail también se vio perjudicado. Antes del incidente, el promedio ponderado de la acción era de US$30.45. Tras el derrumbe, cerró en US$28.55 el 24 de febrero y cayó a US$27.90 el 27 de febrero. De igual manera, los bonos de InRetail Shopping Malls e InRetail Consumer sufrieron descensos en su cotización.
Plan de acción y medidas adoptadas
El Comité Ejecutivo de Real Plaza implementó un conjunto de medidas para atender la emergencia y evitar futuros incidentes. Estas acciones incluyen la cobertura total de los gastos médicos y psicológicos de los heridos, apoyo económico a los familiares de los fallecidos y la financiación de los sepelios e indemnizaciones.
Asimismo, la empresa aseguró su colaboración con las investigaciones en curso para esclarecer las causas del colapso y anunció una revisión de seguridad en todos los centros comerciales que administra. También se creó un fideicomiso con La Fiduciaria S.A. para gestionar el fondo de S/20 millones destinado a las víctimas y sus familias.
El impacto económico final de la clausura de Real Plaza Trujillo dependerá de la duración del cierre y de las sanciones que puedan resultar de las investigaciones. Mientras tanto, InRetail busca mitigar los efectos negativos a través de medidas de apoyo y un compromiso reforzado con la seguridad en sus operaciones.











