La economía peruana mantuvo un desempeño positivo durante el primer trimestre de 2026 y registró un crecimiento de 3,5% interanual del Producto Bruto Interno (PBI). De acuerdo con lo informado por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), este resultado estuvo impulsado principalmente por el dinamismo de la demanda interna y, en especial, por el avance de la inversión privada.
El ente emisor destacó que el resultado estuvo favorecido por un contexto de recuperación sostenida del mercado laboral y condiciones crediticias mucho más favorables. A estos factores se sumaron los elevados términos de intercambio y las expectativas empresariales ubicadas en el tramo optimista. Todos estos elementos permitieron sostener tanto el consumo de los hogares como las decisiones de inversión de las empresas.

Uno de los elementos más relevantes del reporte del BCRP fue el crecimiento de la inversión privada, que aumentó 13,2% interanual en el primer trimestre del año. Con esta cifra, el indicador se consolidó como el principal impulsor de la actividad económica nacional. Además, esta expansión representa el crecimiento más alto de la inversión privada registrado en los últimos 18 trimestres.
Para encontrar un dinamismo similar al obtenido en este periodo, es necesario remontarse hasta el tercer trimestre de 2021. En aquel momento, este indicador económico llegó a expandirse un 21% en el contexto de la recuperación posterior a la pandemia. El Banco Central explicó que el desempeño reciente respondió principalmente a la expansión de la inversión no residencial, sostenida por una aceleración de las inversiones.

Demanda interna
El reporte señala que la demanda interna avanzó 6,6% interanual en el primer trimestre, superando ampliamente el crecimiento general del PBI y consolidándose como pilar de la expansión. El principal soporte provino del gasto privado, que creció 6,8% impulsado por la mejora del empleo. Asimismo, influyeron los mayores ingresos familiares y una expansión del crédito, especialmente en el segmento de consumo.
En el caso específico del consumo privado, este registró un crecimiento de 3,5% interanual, acumulando así diez trimestres consecutivos de expansión sostenida. El BCRP indicó que el avance estuvo asociado a la recuperación gradual del mercado laboral en el país. A esto se sumó el incremento de la liquidez en el sector privado y el mayor acceso al financiamiento por parte de los usuarios.

Consumo público
Por su parte, el consumo público aumentó un 7,4% interanual durante este primer trimestre del año 2026. La institución monetaria detalló que este incremento se debió principalmente al mayor gasto en servicios realizado por el Gobierno Nacional. Este comportamiento contrastó de manera directa con el desempeño mostrado por la inversión pública, la cual registró un resultado totalmente opuesto en el mismo periodo.
A diferencia del dinamismo mostrado por el sector privado, la inversión pública registró una ligera contracción de 0,2% respecto al mismo periodo de 2025. El BCRP explicó que esta reducción estuvo asociada a un menor ritmo de ejecución de proyectos por parte del Gobierno Nacional. Sin embargo, este efecto negativo fue parcialmente compensado por un mayor avance de las inversiones ejecutadas por gobiernos regionales y locales.
Pese a la caída trimestral reportada por el ente emisor, la inversión pública continuó representando una parte importante dentro de la estructura económica del país. Específicamente, este indicador continuó equivaliendo a cerca de 4,9% del PBI nominal acumulado de los últimos cuatro trimestres. De este modo, el gasto privado compensó la ligera baja estatal y mantuvo en azul las cifras macroeconómicas.












