El desempeño reciente de la economía peruana llevó al Instituto Peruano de Economía (IPE) a revisar su estimación de crecimiento para 2026. Tras analizar la evolución del gasto privado durante los primeros meses del año, el centro de estudios ajustó su proyección del producto bruto interno (PBI) de 2,7% a 2,9%.
Ajuste en la proyección económica
El IPE explicó que la revisión de su estimación se sustenta en el desempeño del gasto privado observado al inicio del año. “Este ligero ajuste al alza en la proyección se explica por la resiliencia observada del gasto privado a inicios de 2026”, señaló el centro de estudios.
Dentro de este contexto, el instituto proyecta que la inversión crecerá crecerá 5,4% durante 2026, mientras que el consumo avanzaría 3,4%. Ambos indicadores seguirían respaldando la actividad económica, aunque con un ritmo menor al registrado el año anterior.
El organismo aclaró que esta moderación se vincula principalmente con la evolución de la inversión privada. “Estos resultados reflejan un ritmo más moderado respecto al año previo, principalmente en el caso de la inversión privada, como consecuencia de un escenario de incertidumbre electoral, acentuada por el elevado número de partidos políticos participantes”, agregó.
Factores de riesgo para la economía
A pesar de la mejora en la proyección de crecimiento, el IPE advirtió que su estimación mantiene un sesgo a la baja. Entre los factores que podrían afectar el desempeño económico mencionó la guerra en Irán, la evolución de los precios internacionales, la crisis energética local y los efectos climáticos asociados al FEN Costero.
El instituto también identificó riesgos vinculados con la sostenibilidad de las cuentas públicas, los cuales considera una posible fuente de inestabilidad. En ese sentido, señaló que durante el inicio del año se registraron presiones adicionales sobre el gasto estatal.
De acuerdo con sus estimaciones, el gasto corriente aumentó 11,4% entre enero y febrero, lo que incrementa la presión sobre las finanzas públicas. Además, una encuesta del IPE advirtió que la mayor promulgación de normas de gasto impulsadas desde el actual Congreso representa un riesgo regulatorio latente.
Proyección del déficit fiscal
En este contexto, el instituto proyecta que el déficit fiscal del Perú alcanzará 2,2% del PBI en 2026, nivel que superaría la meta establecida de 1,8%. De concretarse este escenario, el país acumularía cuatro años consecutivos sin cumplir el objetivo fiscal fijado.
“El deterioro fiscal se haría también más evidente debido a la inadecuada orientación de los planes de gobierno: ningún plan propone un manejo sostenible de las finanzas estatales con medidas para ampliar la base tributaria, reducir las exoneraciones y optimizar el gasto público”, explicó el IPE. “Esta proyección anual del déficit considera las presiones de gasto en el año (mayores remuneraciones e inversión pública en el ámbito subnacional) y una mayor recaudación tributaria minera”, observó.












